Después de cinco años de espera, los amantes de la saga Halo están de enhorabuena. El pasado martes salía a la venta la cuarta entrega de la aventura y no lo hacía de cualquier manera. Las cabezas pensantes de Microsoft, que de marketing saben bastante, idearon una estrategia que pocas veces se ha puesto en marcha, al menos, en nuestro país.

En la víspera del lanzamiento de la nueva entrega, en Callao City Lights presentaron “Halo:  forward unto dawn“, una esperada producción audiovisual que surge de los propios creadores del videojuego y que complementa a las historias narradas en la saga. ¿Qué tiene esto de especial? Pues que, pese a que hace años que se habla en comunicación de las estrategias 360, pocas veces llegan a llevarse a cabo. Sí, hay más películas sobre videojuegos, pero su lanzamiento pocas veces coincide con el del videojuego al que hace referencia y, en esta ocasión, lo hacen más unidos que nunca.

No solo se proyectó la película en el cine Callao sino que, al mismo tiempo, algunos afortunados pudieron jugar al Halo 4 en una pantalla verdaderamente grande. Esto es marketing, señores. Entre los asistentes, había de todo. Desde los jugadores más expertos a los blogueros, pasando por personas que, como yo, ni siquiera hemos jugado a Halo. ¿Y qué hacía yo allí? Había una película que ver. Y así, consiguieron arrastrar a un público que de otra manera es posible que nunca se hubiera acercado a la saga y lo mismo, después de ver la película, les pica la curiosidad y se compran el juego… Pura estrategia 360 abriendo el mercado a nuevos destinatarios.

El evento de Madrid no era el único que realizó Microsoft con motivo del lanzamiento del videojuego. Simultáneamente, se celebraron en el mundo eventos similares. Al de Madrid acudieron los protagonistas de la película y algunos actores españoles se pasearon por la plaza: María León, Kira Miró, Jesús Olmedo, Daniel Muriel, Ruth Núñez, Alejandro Tous o Cristina Pedroche se dejaron fotografiar con el Jefe Maestro.

¿Qué cuenta ‘Halo: forward unto dawn’?

Ambientada 20 años antes de la historia narrada en Halo 4, esta película de imagen real —que puede presentarse también como una miniserie de 5 capítulos— se centra en un pelotón de jóvenes cadetes que se entrena para combatir del lado de la United Nation Space Command en la guerra contra los rebeldes.

Uno de los cadetes, Thomas Laski (Tom Green),  tiene serias dudas sobre sus habilidades como soldado y sobre los motivos por los que lucha en el conflicto. Junto a él se entrena Chyler Silva (Anna Popplewell), una joven cuya puntería y determinación destacan sobre los demás.

Mientras que los protagonistas lidian con sus propios conflictos internos, la Tierra es invadida por una raza desconocida de alienígenas que finalmente llega hasta el centro de entrenamiento.

¿Y qué pasa con el Jefe Maestro? deben de estar preguntándose los fieles de la saga. Sí, aparece en la película y es tan grande y fuerte como esperáis. Por supuesto, no le vemos la cara, pero la historia deja unas cuantas pistas acerca de la identidad que se esconde tras el traje.

Stewart Hendler se encargó de dirigir esta película que se enfrentaba a un reto fundamental: colmar las expectativas de los innumerables seguidores de la saga. Los gamers de Halo llevaban tiempo reclamando una película y parece que sus ruegos encontraron respuesta gracias a esta producción con grandes medios. Las escenas de acción con grandes efectos y unas interpretaciones bastante logradas consiguieron, a juzgar por el aplauso tras la proyección, conquistar a los seguidores más exigentes.
Una pena que el doblaje al castellano no le haga justicia a la calidad con la que ha sido rodada la película, pero ese es otro cantar…

Por si os pica el gusanillo, os dejamos el tráiler en cuestión:

¿Qué os parece este tipo de estrategia para apoyar el lanzamiento? ¿ Creéis que beneficia a la marca? ¿Qué opináis sobre la relación entre videojuegos y cine?