Mujeriego madurito con problemas para el compromiso -o una “extravagante revisión del mito de don Juan”, según la sinopsis oficial de Broken flowers (2005)- recibe una misiva anónima informándole de que uno de sus múltiples affaires de juventud terminó en fecundación y es padre de un veinteañero. Nos metemos en el papel de espectadores crédulos y confiamos en que nuestro protagonista, un impávido Bill Murray, tuviera en el pasado o en la intimidad de la recámara dotes amatorias y/o virtudes ocultas que lo convierten en ese amante irresistible que nos vende Jim Jarmusch.

Superado ese escollo, comienza una especie de road movie en la que Murray se reencuentra con viejos amores -por su cama han pasado desde Sharon Stone, Frances Conroy y Tilda Swinton hasta Jessica Lange-, un viaje en el que el director de Coffee and Cigarettes (2003) siembra de humor, con bastante acierto, una situación a priori dramática. Porque aquí ni lo llaman amor ni quieren decir sexo; aquí se habla de la soledad y de vidas vacías. Casi nada…

Junto al reparto, uno de los grandes aciertos del filme, que recibió el Premio del Jurado en Cannes, es su exquisita y ecléctica banda sonora. Doce cortes en los que el protagonismo recae sobre Mulatu Astatke, etíope que grabó buena parte de su repertorio en Addis Abeba a finales de los años 60 y del que el realizador americano seleccionó ‘Yégellé tezeta’, ‘Yèkèrmo sèw’ y ‘Gubèlyé. Él es también autor de otro de los temazos del disco: ‘Ethanopium’, interpretado por Dengue Fever, canción instrumental con aires psicodélicos y base jazzística.

Y otra de las pistas dignas de ser escuchadas en bucle es la que abre la película, ‘This is an end’, interpretada por The Greenhornes junto a la sensual voz de Holly Golightly, que repite en solitario con la balada sesentera ‘Tell me now so I now’. Completa este cóctel el garage rock de The Brian Jonestown Massacre; el metal de Sleep; el soul de Marvin Gaye; el reggae de The Tennors y hasta música clásica, con un fragmento del Réquiem de Fauré.

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En resumen, recomendabilísima banda sonora. Si escuchan a Mulatu Astatke, a Dengue Fever y a Holly Golightly y no quedan satisfechos, les devolvemos su dinero. Debajo, el libro de reclamaciones.

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