the_lost_room_01¿Te imaginas que se hallara en tu poder una llave mágica que abriera todas las puertas? Y no solo eso, ya que esa llave te llevará a una habitación de hotel, siempre la misma, desde la que podrás ir a cualquier sitio que tú desees… Siempre que en ese sitio haya una puerta por la que entrar. Pues ese es el interesante y original punto de partida de The Lost Room, miniserie de tres episodios cuya emisión en España se dividió en seis capítulos, allá por el 2007.

Seguramente muchos la recordaréis, ya que en su momento se pudo ver en Cuatro y lo cierto es que se le dio bastante publicidad. El suspense, lo paranormal y el drama se mezclan en esta particular producción que empieza distinguiéndose del resto por su imaginativa trama para acabar cayendo en un final inmisericorde con el público.

De objetos mágicos y puertas dimensionales

Nuestro protagonista es el detective Joe Miller, un Peter Krause al que muchos también recordaréis  -y añoraréis- por A dos metros bajo tierra. A consecuencia de un caso que le toca investigar, Miller da con una peculiar llave de la que no tardará en descubrir sus mágicos poderes, los mismos que os conté al inicio de este post: utilizando la llave en cualquier puerta con cerradura, esta te traslada a la habitación número 10 del motel ‘Sunshine’ en Gallup, Nuevo México, desde el que se podrá ir a cualquier lugar simplemente con desearlo. Pero como imaginaréis, un objeto así no es algo que pase desapercibido y Miller pronto descubrirá que hay una sociedad secreta que es capaz de todo por recuperar algo con tanto poder.

lostroom_p2Con la sucesión de capítulos, nuestro querido detective irá descubriendo más y más objetos con más poderes, y por su camino se cruzará una mujer misteriosa con la cara de The Good Wife, esto es, la bella -y aquí muy inexpresiva- Julianna Margulies. No os quiero contar mucho más para no destrozaros la serie; baste decir que, a pesar de su prometedor inicio, el argumento rápidamente empieza a sufrir síntomas de agotamiento hasta concluir en ese final que, como os decía, te deja casi con más dudas que al comienzo de la ficción. Y eso, amigos, nunca es plato de buen gusto.

Un desenlace atragantado

Supongo que el fallo es que The Lost Room se concibió con vistas a que durara más de una temporada y al no ser así, los guionistas se apresuraron “regalándonos” un final chapucero e indigno de un planteamiento inicial que prometía tanto.

¿Conclusión? Pues que a pesar de los fallos mencionados, la serie se puede considerar como un divertimento original donde los haya. Y eso que a día de hoy la originalidad brilla por su ausencia, acostumbrados como estamos ya, por desgracia, a que todo sea un refrito de otros tantos refritos anteriores. Y aunque puede que Krause no interprete aquí su mejor papel, siempre es un placer que su sola presencia nos recuerde a aquella empresa funeraria que perdura con cariño en nuestra memoria…

Aquí tenéis el tráiler, para que os hagáis una idea de qué es The Lost Room:

¿Qué os parece? ¿Habéis visto la miniserie? Si os gusta la ciencia-ficción y los mundos paralelos, a buen seguro que disfrutaréis de su intrigante y tristemente breve argumento.

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