S023P048.jpgHace no mucho hablábamos por aquí de Barry Lyndon, la magnífica película histórica que Stanley Kubrick dirigió en 1975 tras ver frustrado su sueño de hacer un film sobre Napoleón Bonaparte. Como contábamos en aquel post, Napoleón fue el personaje histórico con el que Kubrick siempre se sintió más identificado; tal vez por su genialidad, tal vez por su extraordinario talento, tal vez por su megalomanía, quién sabe.

El caso es que la falta de financiación ante una película tan descomunal como la que el director había proyectado dio como resultado que la producción no saliera adelante, pero eso sí: toda la información que Kubrick recopiló, todas las fotografías con posibles localizaciones, todas las notas manuscritas, se terminaron convirtiendo en un libro que desde ya quiero en mi estantería. El libro en cuestión se llama ‘Stanley Kubrick’s Napoleon. The Greatest Movie Never Made’ (Taschen), tiene 2.874 páginas y su edición limitada se puede adquirir al “módico” precio de 2.000 euros, aunque existe otra edición más sencilla que cuesta 50 €. Y claro, el genio Spielberg, que fue amigo del también genial Stanley Kubrick como muchos sabemos, se ha propuesto recuperar toda esta valiosa información para dar vida al guion que quedó tristemente desaprovechado por aquel entonces. No, si tonto no es…

¿Hará Spielberg otro Inteligencia Artificial?

kubrickLa respuesta es: esperemos que no. Como recordaréis, esta cinta del 2001 provenía de la brillante mente de Kubrick, quien por alguna razón pensó que la sensibilidad de Spielberg sería más adecuada para llevar la idea del niño robot a la gran pantalla. Y aunque el director de E.T. en un primer momento dijo que no, tras la muerte de su colega se hizo cargo del proyecto que acabó convirtiéndose en una película prometedora pero con un final chapucero de los que hacen historia.

Aún con todo y a pesar de sus cagadas, tenemos que confiar en que el señor Spielberg sea respetuoso con la memoria del mítico cineasta y lleve a buen puerto su prometida miniserie. Material, desde luego, no le falta, y buen ojo para las recreaciones históricas tampoco. Recordemos, si no, su último filmLincoln– o su labor como productor de series tan laureadas como The Pacific o Hermanos de sangre.

Así pues, quedamos a la espera, ansiosos por comprobar los -suponemos- buenos resultados. Quién sabe qué habría sido de este proyecto si el grandísimo Stanley lo hubiera llevado a cabo. Ya solo nos queda imaginar lo que podría haber sido y, claro está, lo que podrá ser…