LostHoy se cumplen exactamente tres añitos del final de una de las series más influyentes de la historia. Lost se despidió de nosotros con un doble capítulo final que pudimos ver casi en directo desde nuestro país, algo muy poco común hoy en día. Se han vertido auténticos ríos de tinta sobre su polémico final, pero nosotros no vamos a entrar en discusiones… de momento. En este tiempo nos han llegado cientos de series, algunas de las cuales se anunciaron como “la nueva Lost” y que, sin lamentarlo mucho, en la mayoría de los casos no pasaron de su primera temporada.

Flashforward

Era la que en un principio contaba con más papeletas para ser una digna heredera. Basada en la novela del mismo nombre del autor Robert.J.Sawyer nos presentaba una premisa, a priori, muy interesante. Toda la humanidad pierde la conciencia durante 2 minutos y 17 segundos, tiempo en el que son testigos de cómo será su vida seis meses en el futuro. Mark Benford (Joseph Fiennes) será el agente del FBI encargado de buscar los motivos y causantes de este suceso.

Flashforward

La serie comenzó con una audiencia de más de 12 millones de espectadores gracias, en parte, a una gran campaña de publicidad de la ABC y por la expectación levantada entre la comunidad fan de la propia Lost. Los seriéfilos veíamos en ella una digna sucesora de “nuestro ojito derecho” con la que no quedar totalmente huérfanos de misterios y aventuras. La ficción comenzó a desinflarse en audiencias –la finale congrego a poco más de 5 millones- al mismo tiempo que comenzaba a dar vueltas sobre sí misma y la presencia de actores poco carismáticos como Joseph Fiennes y John Cho tampoco ayudó a levantar el vuelo.

Opinión personal

Teniendo en cuenta que empecé a verla un sábado a mediodía y la terminé ese mismo domingo por la noche no puedo decir que Flashforward sea un auténtico despropósito. Es un producto que entretiene, aunque algunas veces marean algunas ideas excesivamente. Lo bueno de ella es que la puedes disfrutar sabiendo que tiene un “final cerrado”.

The event

Otra ficción que nos llegó con el sambenito de serie-evento. El protagonista es Sean Walker –un insípido Jason Ritter-, que se ve inmerso en una conspiración cuando su novia desaparece mientras disfrutan de un crucero por el Caribe. Si a esto le añadimos la presencia de extraterrestres entre humanos y la CIA, tenemos uno de los fracasos más sonados de la temporada 2010-2011. El comienzo, en cuanto a número de espectadores se refiere, fue prometedor. La ficción se estrenó ante casi 11 millones de espectadores, pero como en el caso de Flashforward, fue descendiendo a marchas forzadas hasta caer, incluso, por debajo de los 4 millones cerca de su finale. A la NBC no le quedó más remedio que soltar la hoja de la guillotina.

the eventOpinión personal

No soy de los que se dejan llevar por la impresión de un capítulo piloto y suelo dar varias oportunidades a las series. Creo que hasta que no ves 4 o 5 episodios no puedes formarte una opinión más o menos coherente y precisa de un producto. Con The Event no pasé del piloto. Un protagonista sin gancho, un montaje frenético y un batiburrillo de ideas mal expuestas acabaron con mi paciencia en 40 minutos.

Revolution

Ha sido la última producción en sumarse a este “grupo maldito” de series denominadas por la prensa especializada como “heredera de Lost”. Ésta además venía debajo del brazo de JJ Abrams –papá de Lost– y con una premisa bastante potente que nos sitúa en un futuro donde ningún aparato eléctrico funciona debido a un apagón ocurrido 15 años antes. El protagonismo es para la familia Matheson, que parecen ser los poseedores de la clave del apagón. De momento la NBC parece contenta con su producto y, de hecho, es una de las series que mejor le ha funcionado en los últimos tiempos. Sin ir más lejos su piloto congregó ante la pantalla a más de 11 millones de televidentes. Si bien es cierto que su audiencia se ha resentido hasta caer por debajo de los 6 millones, estamos en NBC, la serie marca buenos datos en demográficos y suele liderar la noche, por lo que la cadena del pavo no ha dudado a la hora de concederle una segunda temporada.

Opinión personal

Revolution

A todo producto salido de la factoría Abrams siempre hay que darle un voto de confianza y si encima nos muestra un mundo post-apocalíptico donde todo ha dejado de funcionar, pues la oportunidad debe ser aún mayor.

Todo empieza bastante bien, planteándonos el misterio que vertebrará la trama durante el resto de la/s temporada/s. Se notan los medios económicos con los que han contado y la dirección de Jon Favreau eleva el resultado final. Pero como bien nos contaba nuestra amiga y redactora Bedawana en su post de hace unos meses, la serie es repetitiva hasta decir basta y la protagonista (Tracy Spiridiakos) solo sabe actuar mostrando dos caras: enfado con ceño fruncido y enfado “grado dos”, con ceño aún más fruncido. El pobre de Billy Burke –AKA padre de Bella “inexpresiva” Swan”- tampoco puede hacer mucho con su personaje, ya que bastante tiene con patear el culo a todo el que se cruza en su camino y salvar el pellejo de sus compañeros de aventuras. No puedo decir hacia dónde ha derivado toda la historia, soy de los que se bajó del barco al quinto o sexto capítulo y muy mala cosecha de nuevas series tiene que venir para que le dé una segunda oportunidad. Muchos productos de gran calidad para desperdiciar el tiempo en tomaduras de pelo.

fringeFringe

Y por último llegamos a la que, por méritos propios, se enfundó el traje de sucesora y supo darnos una historia, un/os universo/s propio/s y unos personajes que hicieron que esperáramos ansiosos sus nuevos capítulos. Fringe nació como la X-Files del amigo “JJ”, etiqueta que con el paso de los capítulos supo quitarse de encima a base de una buena labor de los guionistas. Lo que parecía ser un simple procedimental científico-paranormal, pronto supo que su verdadero camino era el de deleitarnos con una dosis justa de “monstruos semanales” y arcos argumentales de temporadas enteras. Todo ello para el disfrute de unos fans que veían cómo la FOX, cadena con fama de “cancela series”, acababa colocando la serie en el cementerio de los viernes mediada la tercera temporada, a pesar de marcar unos grandes datos en su primera temporada con 10 millones de media y una notable segunda temporada con algo más de 6 millones.

A medida que la historia de la familia Bishop (John Noble y Joshua Jackson) y la agente del FBI Olivia Dunham –una guapísima Anna Torvse iba haciendo más interesante, la audiencia comenzó a darle la espalda. Cada final de temporada era un auténtico calvario para los millones de fans que arrastraba Fringe a lo largo del planeta, pero esta vez la FOX obró el milagro y permitió que la serie llegara a unos redondos 100 capítulos.

Opinión personal

Ser designada como la heredera de una serie como Lost es una losa demasiado pesada que no debería recaer sobre ningún producto televisivo, más que nada, porque unas expectativas demasiado altas pueden perjudicar más que ayudar al producto en cuestión. En el caso de Fringe la comparación inicial fue con X-Files, pero pronto dejó de tener sentido cuando demostró que podía dejar a un lado los “monstruos semanales” y complacernos con grandes misterios, aventuras, experimentos increíbles, universos paralelos y personajes inolvidables. Por todo ello me atrevo a decir, aunque siempre desde mi humilde opinión, que Fringe puede ser considerada la auténtica sucesora de Lost.

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Y vosotros, ¿cuál creéis que es la verdadera heredera de Lost?

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