bird-filmEl jazz, estilo musical de reducidos círculos, tiene en Charlie Parker a uno de sus principales intérpretes y, posiblemente, al mejor saxofonista de la historia. Es por eso que únicamente otro artista de la talla de Clint Eastwood podía ser capaz de mostrar su convulsa y atormentada vida. Nuestra escena mítica de hoy va para homenajear a este gran músico y al actor que lo interpretó, Forest Whitaker, en un melódico film llamado Bird (1988).

Charlie Parker, apodado Bird como bien recoge el título de la cintatuvo problemas con las drogas y el alcohol. Con la calidad que atesoran sus manos, alcanza la cima tocando en prestigiosos clubs y grabando discos con algunas de las figuras más destacadas de su época, pero la fama no hace sino castigar aún más su cuerpo. Su salvaje y destrozadora vida es a la vez fuente de genialidad e inspiración.

En la escena que hoy os traemos, vemos a Parker tocando el saxofón en una sala de grabación visiblemente deteriorado y con los efectos de la adicción todavía latentes. Tras interpretar su pieza con maestría, entra en ira y lanza su instrumento contra el cristal del estudio. En dos segundos, se muestra al genio de la melodía y al demonio incontrolable. 

Pese a que Bird es una de las obras más infravaloradas de Eastwood, el director recibió críticas muy positivas que no explican la poca fama de la cinta, achacable quizás al poco conocimiento que se tiene del jazz. Presentada en Cannes, Forest Whitaker –que está hoy de enhorabuena al cumplir 53 años- ganó un premio por su actuación en dicho festival, a lo que sumaría una nominación al Globo de Oro. Como suele pasar, los Premios Oscar se olvidaron de algunas personas aquel año, premiando al film únicamente con el Oscar a Mejor Sonido. Otra obra maestra de Eastwood y un preámbulo a la estatuilla a Mejor Actor para Whitaker por El último rey de Escocia (2006).

Así terminó su vida el legendario Bird, volando en las nubes de creación, mientras padecía el dolor terrenal de su adicción. Disfrutad de la música de un artista, con su canción Lover man.

.

.

Entre tanta y tanta obra maestra que atesora Eastwood, en el fondo es hasta normal que alguno de sus títulos no reciba el reconocimiento que se merecen. Y lo mismo le sucede en cierta manera a Whitaker, un intérprete de relumbrón que muchas veces se queda en un segundo plano por no gastar tanta fotogenia como sus compañeros de profesión. Decidnos que también os parece injusto…

.

.