La selección que hoy os traemos va más allá de una simple lista de películas veraniegas o de amores adolescentes playeros… Se trata de los que, a nuestro parecer, han sido algunos de los rodajes más calurosos y asfixiantes del cine. Vamos, que los actores sudaron la gota gorda de verdad. Así que, aprovechando que el resto de los mortales también estamos achicharrándonos por estas fechas revienta-termómetros, aquí os dejamos nuestro ranking:

10. 3 días (2008) — F. Javier Gutiérrez

En este thriller apocalíptico ambientado en Laguna, un pueblo aislado en algún lugar del sur de España, se mascan el calor y la desolación. Su protagonista (Víctor Clavijo) se pasa sudandito toda la película o, lo que es lo mismo, los tres días que quedan para la extinción de la humanidad por el impacto de un meteorito… Esta cinta española fue la sorpresa del Festival de Málaga en 2008 y supo transmitirnos la asfixia y la desesperación más absolutas.

9. Take Shelter (2011) — Jeff Nichols

Take shelter, escena

Siguiendo con el apocalipsis, recordamos esta otra cinta revelación que fue premiada en Cannes y Sundance, entre otros festivales. En este caso, el bochornazo de su localización, Ohio, consigue traspasar la pantalla de la mano de Curtis LaForche (Michael Shannon) quien, tras una serie de sueños premonitorios muy malrollistas, empieza a convertir su refugio anti-tornados en un lugar seguro donde proteger a su familia del horror que se avecina, el del fin de los días.

8. Summer of Sam (1999) — Spike Lee

Qué decir de esta película, ambientada en el verano neoyorkino de 1977, uno de los más calurosos de la historia de la ciudad de los rascacielos. Para ser fieles a la época, además de un estilismo de lo más punkarra, sus tres protagonistas, John Leguizamo, Adrien Brody y Mira Sorvino, tuvieron que transpirar de lo lindo. Si le sumamos que en la trama hay un famoso asesino en serie, David Berkowitz —aka El hijo de Sam—, aterrorizando al personal, no está de más tener un ventilador cerca.

7. La ley del deseo (1986) — Pedro Almodóvar

La ley del deseo, Carmen Maura

Puede que muchos no hayáis visto esta historia 100% almodovariana, con transexuales, homosexualidad, amores inalcanzables, incesto y deseo, pero seguro que conocéis su famosa escena, en la que Tina (Carmen Maura), le pide entre jadeos a un barrendero que la riegue con su manguera, ya que está asfixiada de calor. Sin duda, ese momento es uno de los que mejor pueden describir lo que es pasear por Madrid una tórrida noche de verano…

6. Fuego en el cuerpo (1981) — Lawrence Kasdan

Su título lo dice todo pero, por si eso fuera poco explícito, ahí están una derretida Kathleen Turner y un sudoroso William Hurt, dándolo todo para que parezca que sus cuerpos casi llegan a fundirse. Más allá de la trama, en la que ambos maquinan cómo cargarse al marido de ella, lo que prima es que se trata de una de las películas más calenturientas —en todos los sentidos— de los años 80. Para rematar, está la famosa frase en la que Turner dice todo sexy: “Le permito sentarse a mi lado mientras no me hable del calor”. Es lo que tiene Florida…

5. El cielo protector (1989) — Bernardo Bertolucci

El cielo protectorEsta adaptación de la novela homónima de Paul Bowles, fue rodada en el Sáhara y, además de ser un genial espectáculo visual, da calor solo con verla. Y qué decir de la desolación que produce ese Port Moresby (John Malkovich) enfermo en medio del desierto con unos sudores de la muerte que angustian al más pintado. Según una de sus citas más célebres, “llegamos a pensar que la vida es un pozo inagotable y, sin embargo, todas las cosas ocurren solo un cierto número de veces, en realidad muy pocas”. Pues yo os recomiendo que una de ellas sea leer este libro y ver esta peli…

4. Apocalipsis Now (1979) — Francis Ford Coppola

Poco os voy a descubrir acerca de esta obra maestra del cine bélico, pero sí que viene a cuento en este ranking decir que su rodaje —en unas Islas Filipinas en conflicto— se convirtió en un verdadero infierno. De hecho, cuando Coppola la presentó en Cannes comentó que no solo se trataba de una película sobre la Guerra de Vietnam, sino que en sí misma era Vietnam, por el calor y la dificultad de que algunas escenas salieran airosas. Dicen que el propio Martin Sheen estuvo a punto de morir de un ataque al corazón durante una de ellas…

3. Tarde de perros (1975) — Sidney Lumet

Seguimos hablado de películas asfixiantes y esta es una de las que se lleva la palma. Los ingredientes de esta oscarizada cinta son sencillos: atracadores inexpertos, rehenes encerrados en un banco, pleno mes de agosto en Nueva York, ambiente claustrofóbico y mucho, muchísimo calor. Que se lo digan a su protagonista, Sonny Wortzik (Al Pacino), que sudó a más no poder durante el rodaje, dejando para el recuerdo de los cinéfilos algunas de sus imágenes más piltrafas.

2. En el calor de la noche (1967) — Norman Jewison

MSDINTH EC053

Esta obra maestra del género policiaco fue rodada en un pueblecito de Mississippi —y durante el verano, para añadirle grados a la cosa—, lo que ya dice mucho de su inclusión en este Top. Vamos, que Sidney Poitier y Warren Oates debieron de darse un sofocón rodando la película. Su esfuerzo les valió cinco Oscars. Qué menos, después de su genial interpretación y de tratar de una forma diferente los tabúes raciales.

1. La ventana indiscreta (1954) — Alfred Hitchcock

Ventana indiscretaY, en el primer puesto de las películas calurosas, esta obra de arte del maestro del suspense. Podría estar en muchos rankings, y sí, también en los veraniegos. Y es que el estío neoyorkino ha sido el eje de muchas producciones —parece ser más sofocante que ningún otro…—. Precisamente, esto es lo que dio pie a que las ventanas del Greenwich Village estuvieran abiertas de par en par para que el personaje de un escayolado James Stewart convirtiera su reposo a la fuerza en la mejor ocasión para transformarse en el detectivesco voyeur que todos conocemos.

.

.