PROYECTO NIMEscribo este post el día que han lanceado hasta la muerte al tristemente famoso Toro de la Vega. No voy a poner mi opinión sobre esta “tradición” por aquí porque no es el momento ni el lugar, aunque creo que mis palabras hablan por sí solas… Pero es un buen punto de partida para empezar a hablar del documental que nos ocupa, Proyecto Nim: una dura visión de la mano del director James Marsh -ganador del Oscar en 2008 a la categoría de Mejor Documental por Man On Wire– sobre lo que la falta de sensibilidad humana puede llegar a hacer con nuestros compañeros animales en este cruel planeta Tierra y, en concreto, sobre las salvajadas que se pueden llegar a realizar, en este caso, en nombre de la ciencia.

Proyecto Nim (2011) nos cuenta la historia del pequeño Nim, y de cómo fue objeto de un proyecto científico que en la década de los 70 pretendía demostrar que un chimpancé debidamente criado entre humanos podía llegar a comunicarse mediante el lenguaje de signos. Para poder ver la evolución de este experimento, acompañaremos a Nim desde que era tan solo una cría de chimpancé arrebatada de los brazos de su madre hasta casi el final de su vida, y comprobaremos cómo pasó por buenos momentos con su primera familia adoptiva y cómo terminaron abandonando el proyecto y por consiguiente, abandonando también al pobre Nim a su suerte. ¿Cómo? Pues, para no desvelaros toda la historia, prefiero que lo comprobéis por vosotros mismos viendo este interesante documental. Tan solo diré que justificar ciertas actuaciones con la ciencia como disculpa es, por desgracia, demasiado habitual en esta cruel e irresponsable especie nuestra.

Hasta dónde somos capaces de llegar

proyecto-nim-1Es este un documental tierno y duro a partes iguales. Tierno, porque entre testimonio y testimonio de los que estuvieron involucrados en la “educación” de Nim, podremos disfrutar de algunas de las imágenes más bonitas que haya podido ver yo en un documental. Como comprobaréis los que decidáis verlo, las fotos que retratan los primeros años de Nim son realmente preciosas, no solo por lo “mono” -nunca mejor dicho- que queda un chimpancé vestido como una personita, sino por la entrañable relación que guardaba Nim con sus cuidadores.

La parte dura comienza cuando Nim empieza a crecer y a ganar la fuerza de cuatro hombres juntos, es decir, cuando la situación se empieza a descontrolar… y por todo lo que vendrá después. Lo que nos llevará a plantearnos muchas cuestiones éticas y morales, y a preguntarnos: ¿Por qué nos empeñamos en criar a un animal salvaje -por mucho que lo hayamos sacado de su “contexto” cuando era pequeño- como si fuera uno de nosotros? ¿Por qué esa manía de mirarnos el ombligo y tratar de adaptarlo todo a nuestra imagen y semejanza? ¿Por qué convertir en humano a un animal?

Y vosotros, ¿habéis visto ya este documental? Y si no lo habéis hecho, ¿os han entrado ganas de conocer a Nim? ¡Comentad por ahí abajo!