El_impostor-741075284-largeLos ojos no ven las cosas como realmente son. Las apariencias engañan con mucha facilidad, especialmente si la maldad y la necesidad de jugar con las personas se hacen patentes. Los deseos, los secretos y los miedos pueden hacer que una mentira se convierta en la más irrefutable verdad. Bajo ese pretexto, el prometedor director británico Bart Layton presentó un demoledor documental que ponía de relieve todas estas cuestiones con una estremecedora historia real: El impostor (2012).

La película, que no puede clasificarse como documental en sentido estricto ya que se encuentra en el límite entre este y un thriller psicológico, deja sobrecogido al espectador tras apreciar cómo algo así puede suceder. La producción entremezcla imágenes de archivo auténticas, entrevistas con algunos de los verdaderos protagonistas y recreaciones con actores profesionales como Ken Appledorn, que representan los hechos ocurridos desde junio de 1994, donde arranca nuestra peculiar y extraña historia.

Impostores y víctimas sin escrúpulos

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Nicholas Barclay, de 13 años, era un niño americano normal. Vivía con su familia en un pequeño pueblo de Texas hasta que, de la noche a la mañana, desaparece sin dejar rastro, supuestamente secuestrado y sin ninguna pista de su paradero. Los años pasan sin noticias, y sus familiares han perdido toda esperanza. Sin embargo, 13 años después reciben una inquietante llamada desde… ¡España! Al parecer, su hijo ha aparecido sano y salvo sin identificación y en estado de shock. La pesadilla llega a su fin, pero Nicholas está muy cambiado, tan distinto que ha pasado de ser rubio a moreno y ha variado el color de sus ojos.

Los primeros inquietados deberían ser sus familiares, pero estos, ni cortos ni perezosos, pasan por alto sus diferencias y le aceptan sin más, sin hacer ninguna pregunta. Adam O’Brian, con mucha credibilidad, hace el papel del impostor profesional Fréderic Bourdin quien, como un desafío más, se introduce en la piel de otra foto sin localizar. Pero, ¿quién es más culpable, el que engaña a una familia desesperada o la familia que tira la toalla ante el primer desconocido que se le aparece? Podría pensarse que esos padres y hermanos solo quieren tener a alguien a quien querer, pero, ¿y si esconden algo más?

Las revelaciones demuestran que la verdad es muy relativa, que puede construirse una y ocultarse otra, sin que nada quede claro. Layton recibió dos nominaciones a los BAFTA por su original y arriesgado proyecto, alzando el premio a Mejor debut británico de 2012. Festivales como Sundance, Miami o los British Independent Film Awards han reconocido también su labor con candidaturas y trofeos. Un cuento de desgracias aprovechadas que no dejará indiferente a nadie.

¿Qué opináis vosotros? ¿Entendéis la actitud de los padres o puede haber algo raro detrás de todo esto?

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