POSTER LA HERIDAAsfixiante, implacable, irrespirable… son solo algunos de los adjetivos que circulan por la red describiendo a La herida, el debut en la dirección de Fernando Franco, antaño montador de películas como la exitosa Blancanieves. Sí, La herida es sin duda desoladora, triste y dura. Pero también valiente. Porque hay que ser muy valiente para encarar una enfermedad tan compleja como la que aquí se describe en tu primera película como director, y hacerlo además sin ambages ni florituras, o sin ocultarlo bajo una capa de histrionismo, como gusta mucho de retratar las enfermedades mentales el mundo del cine. Tan solo una mujer, una cámara y un largo plano mostrando toda la soledad, el miedo y el rechazo que la protagonista siente por sí misma. Nada más. Y nada menos.

Ana sufre Trastorno Límite de la Personalidad o TLP, más conocido como personalidad borderline. Y aunque en su vida laboral se siente útil y plena, su vida personal es un auténtico infierno. No sabe relacionarse, no sabe abrirse a los demás y ni siquiera sabe lo que le pasa. Y lo que es peor, nadie en su entorno parece darse cuenta de cuál es su problema ni de cómo actuar frente a él. Esa es la árida y difícil situación que nos plantea Fernando Franco en esta ópera prima, y os aseguro que no es nada fácil de ver y de sobrellevar. Ya en su estreno en el Festival de San Sebastián se pudo ver como varios espectadores se levantaban de sus butacas y se marchaban del cine ante el espectáculo de dolor, rabia y angustia de vivir que se mostraba en la pantalla. Sin embargo, la crudeza de este tipo de cine no solamente pienso que es necesaria: es que es la manera más honesta de retratar la enfermedad, a mi parecer.

la heridaY es que buena parte de la “culpa” de ese malestar que crea en nosotros La herida se debe a la interpretación poderosa y contenida de esa enorme actriz de nombre Marian Álvarez, merecida ganadora de la Concha de Plata a Mejor Actriz en el último Zinemaldia y, ya lo dicen muchos medios, llamada a alzarse con el Goya a la Mejor Actriz del año que viene. Y no lo decimos por decir; solo hay que prestar atención a sus gestos, a cómo es capaz de cambiar de expresividad y de estado de ánimo en un único plano secuencia -toda la película está repleta de ellos- sin que resulte de manera alguna forzado, y a cómo es capaz de hacer que sintamos por ella comprensión, ternura y rechazo en cuestión de minutos. Eso solo lo logran los grandes, y os lo aseguro: ella lo es.

Quedáis avisados, pues, de lo que os vais a encontrar si decidís finalmente enfrentaros a La herida. No es de ese tipo de cine fácil y agradable que se digiere rápido y ya está, a otra cosa. La herida sigue profundizando en ti mucho tiempo después de que sea infligida, y duele, escuece mucho, pero también te abre los ojos a otras realidades que todos deberíamos conocer. Porque sí, la mayor herida es cerrar los ojos ante ella…

De acuerdo, el tráiler no es que diga mucho, pero sí lo suficiente. Si os interesa profundizar en esta enfermedad y descubrir a una actriz colosal, no dejéis de verla… Y a continuación, ¡pasad por aquí para dejarnos vuestras impresiones!