Marty-McFlyMucho ha llovido desde que Marty McFly le advirtiera a su peor enemigo, Biff Tannen, y al mundo entero, que no le molaba un pelo que le llamasen “gallina”. Por si esto no nos quedó claro en la trilogía de Regreso al Futuro (Robert Zemeckis), Michael J. Fox ha vuelto con más fuerza que nunca a demostrar su coraje e, incluso, a ofrecer al público la cara más optimista de su enfermedad, el Parkinson, con la que lleva lidiando desde que se la diagnosticasen en 1991 y de la que se ha convertido en el segundo mayor donante para la investigación en Estados Unidos, después del Gobierno. Y, ¿cómo lo ha hecho? Pues ni más ni menos que protagonizando su propia serie, The Michael J. Fox Show, cuya premiere fue la semana pasada.

Aunque todos hemos sido partícipes de la crudeza de esta enfermedad en alguien tan joven —se la descubrieron con tal solo 30 años—  y popular como nuestro ídolo de masas ochentero, nunca ha llegado a dejar del todo la televisión —ha tenido papeles en Boston LegalRescue Me, Spin City y The Good Wife—, pero es ahora cuando por fin se ha visto con fuerzas suficientes como para narrar en primera persona y desde un punto de vista jocoso el día a día de un paciente con Parkinson y su familia.  Así es cómo, a sus 52 años, Michael J. Fox ha vuelto por todo lo alto a la pequeña pantalla con una producción de las cadenas NBC y Fox, que ha sido incluida en la lista de los seis estrenos más esperados de la nueva temporada seriéfila, según diferentes publicaciones yankees.

Michael J. Fox Show

Cómo desnudar el Parkinson sin tapujos

En esta sitcom, de la que además es coproductor ejecutivo, el actor interpreta a una especie de álter ego, un presentador de noticias neoyorquino, Mike Henry, reconvertido en amo de casa hace cinco años, cuando los efectos del Parkinson empezaron a ser evidentes —algo muy parecido a lo que le sucedió al propio Fox—. La vida de su familia da un giro hasta que este periodista se da cuenta de que es capaz de volver al trabajo a pesar de su enfermedad. El resto del reparto no está nada mal y, entre otros, se encuentran Betsy Brandt —aquí tenéis a la cuñada del gran Walter White en Breaking Bad— y  Wendell Pierce —el detective Bunk en The Wire… Shiiiiit!—. A priori, más allá del argumento, lo mejor es ver cómo Michael J. Fox desnuda su enfermedad dentro de la pantalla.

Las cifras de su estreno han sido algo modestas dado que, quizá por una mala elección de las fechas, ha obtenido una audiencia de 7,4 millones de espectadores —no muy buena para un país como USA— y ha sido arrollada, con el doble de televidentes, por otra novedad, The Crazy Ones, una ficción de David E. Kelley, que ha supuesto la vuelta de Robin Williams y Sarah Michelle Gellar a la televisión. De todas formas, deseamos y esperamos que, el que ha supuesto el primer proyecto como protagonista de Michael J. Fox en 12 años, vaya remontando. Estamos seguros de que, como él mismo dice, afrontará el reto con humor, “como todos los que han venido con el Parkinson”. Ahí queda eso.