12_anos_de_esclavitud-689908764-largePor fin ha llegado la semana en la que se estrena en nuestras carteleras 12 años de esclavitud, la última película del talentoso tándem Steve McQueen-Michael Fassbender, ese dúo mágico que nadie conocía cuando presentaron la impactante Hunger –nunca llegó a ser estrenada en España-; que se hicieron oír con la turbadora Shame –alabada por la crítica, pero que quedó escasa de cierto reconocimiento a nivel de premios que empujase al gran público a verla-; y que ahora todo el mundo conocerá tras el estreno de esta última cinta, ya que se prevé como la próxima ganadora de la estatuilla dorada más codiciada.

Se ha colado en todas las quinielas a medio camino de la intensa carrera hacia los Oscar, ha entrado en todas las listas de lo mejor del año –por algo será-, ya cosecha 17 premios de 21 nominaciones y no piensa quedarse en esas cifras… ahí es nada. Para los que aún no la hemos visto en España, la pregunta “¿Cuál es el motivo del éxito de 12 años de esclavitud?” se ha vuelto tan intrigante como la de “¿Qué tiene la zarzamora que a todas horas llora que llora?”. A esta última cuestión no podremos darle respuesta, pero intentaremos contestar la primera a ojo de buen cubero:

foto-michael-fassbender-en-12-años-de-esclavitud-9831. Un argumento interesante basado en hechos reales. Por si aún hay alguien que no lo sabe, esta cinta nos acerca a la historia de Solomon Northup, un músico afroamericano que es secuestrado y vendido como esclavo en el sur a finales del S. XIX. Comenzará entonces una carrera constante hacia la libertad para conseguir poder reunirse de nuevo con su familia. ¿A quién le amarga una buena película sobre esclavitud? Muchos hemos disfrutado de Espartaco (1960) o Django desencadenado (2012), ¿o no?

2. Un director comprometido. No todos saben quién es ese tal Steve McQueen, pero los que conocemos su, por ahora, pequeña filmografía, sabemos que es un cineasta que no deja indiferente. Se ha acercado con éxito al conflicto norilandés a través de la huelga de hambre encabezada por Bobby Sands en 1981 y a los problemas sexuales de un treintañero neoyorkino, ambos personajes interpretados por un Michael Fassbender que deslumbraba. No obstante, en estas cintas poseía un marcado estilo europeo que no convence a todo el público, pero 12 años de esclavitud parece tener un estilo más accesible para todos los espectadores.

1378881969_13. Unos alabados protagonistas. Encabeza el reparto un aplaudido Chiwetel Ejiofor, al que ya conocemos por roles secundarios en American Gangster (2007), Hijos de los hombres (2006) o Love Actually (2003), acompañado por rostros conocidos y con cierto renombre como Benedict Cumberbatch, Paul Dano y Brad Pitt, además del ya nombrado Fassbender. No quitemos el ojo a la secundaria femenina Lupita Nyong’o que ya tiene en casa algunos premios en reconocimiento por su papel en el film.


4. La música de Hans Zimmer. Si nos ponemos a hacer memoria, seguro que este músico ya ha puesto banda sonora a alguna de las películas que nos han marcado alguna vez –Rain Man, El Rey León, Gladiator, la trilogía de El caballero oscuro  y a otras tantas no tan relevantes, pero con igual de acierto. Este hombre sabe hacer música y siempre lo demuestra, por lo que no nos extrañaría que, al acabar 12 años de esclavitud, salgamos tarareando alguna melodía.

5. Un tráiler que se vende solo. Para más señas, os lo dejamos aquí:

Y tú, ¿irás a ver 12 años de esclavitud? ¿Crees que tiene asegurado el Oscar? ¿Has visto alguna otra película de Steve McQueen? ¡Cuéntanoslo!