Tener_y_no_tener

Hace 70 años nacía al otro lado del charco una de las joyas de la corona de la filmografía de Howard Hawks, Tener y no tener(1944), adaptación del libro homónimo de Ernest Hemingway. Y es que a pesar de que Hawkes y Hemingway eran grandes amigos, no fue fácil convencerle para llevar una de sus novelas al cine. Las malas lenguas dicen que bastó con que el cineasta desafiara al autor para hacer una gran película de su peor libro. 

El guion está firmado por Jules Furthman y William Faulkner, quienes consiguieron hacer una auténtica maravilla. Diálogos cargados de cinismo y muchas frases que ya forman parte de la historia del cine en una cinta llena de humor, amor, aventuras o suspense, que hacen muy difícil encasillarla en un género.

La película está ambientada en la Isla de Martinica con la II Guerra Mundial como telón de fondo. Harry ‘Steve’ Morgan (Humphrey Bogart) y Eddie (Walter Brennan) son dos marineros que intentan sobrevivir como pueden esperando a ser contratados por algún turista, mientras se hospedan en el Hotel Marquis. Entre trabajo y trabajo bebemos unos tragos con ellos en el bar; pero cuando una nueva huésped, Mary Ann Brown (Lauren Bacall), irrumpe en escena no hay vuelta atrás. Es inevitable no caer rendido ante ‘la flaca’; una fumadora, de mirada fulminante, promiscua y que se contonea al andar; imposible no perder la cabeza por ella, pero Steve es un tipo duro, el único que es capaz de tratar a la flaca de tú a tú y salir airoso.

Si me necesitas silba… y Bogart se enamoró de Bacall

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Ellos quieren ser héroes, firmes en sus ideas, sin ataduras, amigos de sus amigos y luchadores de la justicia, como Humphrey Bogart. Nosotras queremos ser femmes fatales, altivas, inalcanzables, un poco cínicas, duras y con miradas cargadas de desdén, como Bacall.

Si bien el protagonista no se deja seducir fácilmente ante semejante mujer, Bogart no pudo decir lo mismo y como un auténtico flan, se enamoró de Bacall al primer encendido de cerilla. Se casaron pocos meses después y permanecieron juntos hasta la muerte del galán, de la que se cumplieron 57 años la pasada semana.

Ambos protagonistas hicieron una interpretación estelar, pero hay que ensalzar especialmente el trabajo de Bacall, ya que fue su debut en el cine y consiguió encandilar a toda una generación con tan solo 19 años,una voz grave y unos cuantos golpes de cadera. 

Muchos han sido los que han comparado esta cinta con Casablanca‘(1942), y es cierto que existen bastantes similitudes con este otro clásico. Por Hollywood se rumoreaba que a Howard Hawks le gustó tanto esta peli que decidió hacer una parecida y el resultado fue de obra maestra. No hay que olvidar otros aspectos del film como la fotografía, que cuenta con auténticos claroscuros propios del film noir –¡nunca las llamas de unas cerillas resplandecieron tanto!-, o la ambientación única de los estudios de la Warner que te trasladan a la Isla de Martinica en los primeros cinco minutos.

Y ya sabéis…  No tenéis que representar ningún papel conmigo. No tenéis que decir nada ni hacer nada. Solo silbad. ¿Sabéis silbar, no? Juntad los labios y soplad“.