images (4)Las desventuras y masacres encubiertas de las dictaduras latinoamericanas han dado fruto a algunos de los documentos fílmicos más desgarradores y emotivos. Entre estos regímenes militares, provocados en su mayoría por la CIA para evitar el avance del socialismo durante la Guerra Fría, se encuentra el argentino, que vivió varios períodos. En 1983, último año del gobierno dictatorial, transcurre La historia oficial (1985), el primer Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa para un país sudamericano, siendo además la única argentina en ganar Oscar y Globo de Oro.

Con guion original de Aída Bortnik y del director Luis Puenzo, La historia oficial fue la primera gran película albiceleste que mostraba abiertamente contradicciones, secuestros y el ambiente represivo de la dictadura militar del general Videla, durante la cual se produjeron desapariciones, violaciones de derechos humanos y asesinatos de miles de personas contrarias al régimen.

Lo más destacado, fuera de lo puramente cinematográfico, fue la colaboración de la organización de las Abuelas de Plaza de Mayo, a las que la cinta hace un homenaje convirtiéndolas en uno de sus ejes sobre los que se basa. Esta asociación argentina se ha dedicado durante décadas a buscar y a reclamar judicialmente a los nietos e hijos de estas mujeres, niños cuyos padres habían sido secuestrados y asesinados por la dictadura y dados a otras familias mejor situadas.

Afrontando la verdadla historia oficial

La actriz Norma Aleandro se mete en la piel de una profesora de instituto que vive de primera mano los ideales revolucionarios y la conducta libre de sus alumnos. Ella disfruta de una acomodada existencia, pero en la calle se oyen cosas de extrañas y supuestas desapariciones, por lo que no puede dejar atrás una idea inquietante sobre la procedencia de su hija pequeña, una niña de 6 años que su marido adoptó nada más nacer. Ante la turbia conducta de su esposo y con su conciencia despertando, comienza a indagar por su cuenta y a cuestionar “la historia oficial”.

Con un plantel de actores y actrices solvente, es un ejercicio interpretativo que transmite autenticidad y hace reflexionar de lo engañados que podemos estar. El guion obtuvo también la nominación al Oscar al Mejor Guion Original, algo complicado de conseguir para una cinta extranjera en Hollywood. Sobresale el excepcional papel de una madre cómplice y arrepentida como es Aleandro, que se llevó infinidad de premios incluido el de Mejor Actriz en Cannes, junto a un inquietante marido (Héctor Alterio), padre del actor hispanoargentino Ernesto Alterio. En Argentina, arrasó en público y trofeos, con 9 Premios Cóndor de otras tantas nominaciones -el equivalente a los Goya en aquel país-.

Una película reveladora y sincera que no te dejará indiferente y que abrió el camino del triunfo sudamericano de muchas otras cintas, como El secreto de sus ojos (2009), por ahora la última estatuilla para el país albiceleste y para una nación del cono sur. ¿Qué pensáis?

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