Según la lista anual del diccionario Oxford de habla inglesa, la palabra más importante del año 2013 ha sido “selfie“. Por eso no es de extrañar que todo el mundo la tenga hoy en su boca tras los autorretratos –individuales y colectivos- que nos regaló ayer Ellen DeGeneres en la 86ª edición de los Premios Oscar. La que dentro de unos años será recordada como la gala del “selfie” tiene detrás una curiosa intrahistoria que los bienpensados jamás podrían imaginar.

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Resulta que Samsung es desde hace cinco años uno de los principales patrocinadores de la ceremonia, tras desembolsar la nada despreciable cifra de 20 millones de dólares. A cambio, la compañía coreana se reserva un espacio de lujo en las pausas publicitarias; de hecho, ayer presentó por primera vez el spot del nuevo S5. No contentos, este año han querido ir más allá al poner en marcha una infalible campaña viral dejando en manos de la simpática presentadora un Galaxy Note 3 para que, entre los millones de espectadores que seguían los Oscar en directo y los millones de seguidores que tiene la propia DeGeneres en Twitter, reventasen todos los registros habidos y por haber gracias a esos dos eficaces megapíxels. Éxito rotundo.

channningPrimero, éxito para los productores de la gala por adaptarse a los tiempos que corren. Segundo, éxito para la presentadora, que ayudó a amenizar los muermos de otros años -¿acaso os habéis olvidado de lo “bien” que lo hizo James Franco?- y vio cómo sus fans crecían 47 veces más rápido de lo normal tras estos hechos. Tercero, éxito para Twitter por colocarse como primera opción en redes sociales para tal estrategia comercial; ¿qué estaría pensando el señorito Zuckerberg en su casa? Y cuarto, cómo no, exitazo en la sombra para el fabricante asiático por haber colocado en la primera plana de todo el mundo una imagen made in Samsung.

Quien ríe último, ríe mejor

Ya antes de la entrega de galardones, DeGeneres era una de las celebridades más seguidas gracias a su programa televisivo norteamericano. Fan confesa de Apple, la presentadora utiliza a diario un iPhone “sin el que no puede vivir”. De hecho, ayer mismo desde el backstage y fuera de los focos, colgó una serie de fotos con otros protagonistas como Channing Tatum… ¡con un iPhone! La contradicción que mostraba el pie de foto era demasiado evidente para que pasase desapercibida y demostró que la fidelización de la manzanita supo hacerse un hueco -¿gratuitamente?- en la campaña más mediática de su competencia.

La foto de la discordia

A las 16:38 horas de hoy, la imagen acumula ya la friolera de 2.663.527 retuits y 1.272.155 favoritos en la popular red social. Gracias a estos registros extraterrestres, solo al alcance de eventos como este o la Super Bowl, la instantánea logró ya triplicar el anterior récord, en posesión de Barack Obama gracias a su “Four more years”, junto a su mujer Michelle; aquel dato se quedó en “tan solo” 781.560 retuits y 295.791 favoritos… Ahí es nada.

Por cierto, dos últimos apuntes. En las últimas horas hemos visto a mucho despistado que se preguntaba quién era el hombrecillo negro que se coló en el retrato hecho por Bradley Cooper. El gafapasta en cuestión era el hermano de Lupita Nyong’o, la mexicana de nacimiento que se llevó el Oscar a Mejor Actriz Secundaria por 12 años de esclavitud. Para terminar, ya estaban tardando en hacer parodias del ya histórico momento: