pelo maloLa cinta venezolana Pelo malo se estrenaba el pasado viernes en nuestros cines después de proclamarse vencedora en la última edición del Festival de San Sebastián con la famosa Concha de Oro a la Mejor Película. No solo eso: su directora, Mariana Rondón, era la primera mujer en ganar dicho premio en el festival donostiarra. Estos datos, ya de por sí suficientes para llamar la atención sobre la película, son tan solo eso, datos; porque lo importante aquí es lo que subyace en la historia de Junior, un niño de nueve años cuyo máximo deseo es alisarse su rizado pelo para parecerse a los cantantes pop del momento y agradar a su madre. Lo malo es que lo uno entrará en confrontación directa con lo otro ubicándose como se ubica esta historia en un país, Venezuela, donde, tristemente, la máxima consiste en sobrevivir más que en vivir…

De libertad y de pobreza

Pelo malo llega a nuestros cines en el “mejor” momento, ahora que Venezuela está día sí y día también en los telediarios. Y digo el “mejor” porque tal vez la necesidad actual por conocer algo más sobre nuestros vecinos del otro lado del charco arrastre al público a las salas para descubrir este conflicto que Rondón nos cuenta entre Junior y su madre. La cinta nos sitúa, como ya decía, en Venezuela, en Caracas más concretamente y en uno de esos barrios pobres llenos de niños sin futuro y adultos que por más que lo intentan, no pueden salir del agujero negro que es su vida.

pelo_malo_2Y en uno de esos bloques de pisos idénticos vive Junior con su luchadora y amargada madre: una mujer dedicada única y exclusivamente a llevar ella sola la carga de mantener a dos niños pequeños en una ciudad enorme, despiadada y cruel. Con estas perspectivas y en un territorio donde la homofobia y el miedo al diferente campa a sus anchas, no es de extrañar que la madre no reciba de buen agrado ciertos detalles “poco masculinos” que empezará a notar en su hijo mayor, preocupado en exceso por su imagen en la foto del anuario de la escuela.

La incomprensión madre-hijo y su lucha cada vez más creciente contra ese algo invisible y “aterrador” en una sociedad como la venezolana centrarán la película, pero por supuesto, no será solo esto lo que nos cuente Mariana Rondón en Pelo malo; también la ciudad de Caracas, con su pobreza, su marginación social y su infancia orientada a lo militar y a los concursos de belleza será la otra gran protagonista de este drama que se acerca más al documental que al terreno de la ficción. Porque seguramente, ‘Juniors’ como el protagonista de esta cinta habrá muchos… Y aunque nadie piense en ellos y en su infancia y sobre todo, en su futuro en una sociedad así, Mariana Rondón les ha dedicado este regalo convenientemente premiado en el último Zinemaldia. Y bien merecido, la verdad sea dicha.

Y tú, ¿irás a ver esta premiada cinta? ¿Te llama su temática? ¡Cuéntanoslo más abajo!