10638083-1355145852-938677El titular, sin otro fin que captar vuestra atención en esta plantación de blogs que es internet, podría servir de sinopsis, modo Twitter, de la miniserie Diario de un joven doctor (2012), la ficción que ha dado a Jon Hamm y Daniel Radcliffe la oportunidad de demostrar que sus respectivos Don Draper y Harry Potter no los han encasillado y que pueden ser algo más que un publicista vintage terriblemente atractivo y ese mago postadolescente que hemos visto crecer en Hogwarts.

Basada en una serie de relatos autobiográficos del escritor ruso Mikhail Bulgakov que, por cierto, ya fueron llevados a la pantalla grande en una producción del mismo país, Morfina (2008), Diario de un joven doctor cuenta las desventuras de un recién graduado al que mandan a trabajar a una aldea perdida en mitad de la estepa durante la Revolución Rusa de 1917. El barbilampiño médico, para soportar tal escenario, a sus sifilíticos pacientes y sus propios miedos, se acaba dando a la morfina. Y todo ello ante el espíritu del omnipresente Leopold Leopoldovich y a pesar de los consejos de su yo futuro (Jon Hamm).

Esta ficción británica mezcla comedia negra con tintes dramáticos y toques absurdos, resultando una rareza bastante divertida. Si eres hemofóbico, te muestras susceptible ante ciertos temas-con-los-que-nunca-se-debería-bromear y/o disfrutas con el humor blanco, mejor ahórrate dos horas de tu vida.

Estrenada en 2012 como una miniserie para televisión de cuatro capítulos, se anunció más tarde que habría una segunda temporada que en Estados Unidos ya pudieron ver a finales del año pasado –y en la que Robert McKillop sustituyó a Alex Hardcastle en la dirección-. De momento, la primera parte se puede ver aquí en plataformas como Filmin.

Hay vida después de Mad Men

Diario de un joven doctorLos dos protagonistas, que comparten el haber interpretado un personaje de gran repercusión y largo recorrido, de esos que exigen un posterior cambio de imagen drástico o una desaparición temporal de los focos, hacen aquí un buen trabajo de borrado del cínico publicista y del joven mago.

Jon Hamm está mucho menos apetecible que en Mad Men pero demuestra que Don Draper no le ha dejado cicatriz. El 16 de mayo se estrena en Estados Unidos su último trabajo, Million Dollar Arm, una producción de Disney que llegará a las salas patrias en octubre.

Por su parte, Daniel Radcliffe lleva ya unos cuantos papeles desde la batalla final contra Voldemort que cerró la saga de J.K. Rowling. El año que viene le veremos convertido en Frankenstein en una adaptación del clásico de Mary Shelley que prepara el director Paul McGuigan (Sherlock, El caso Slevin). Y ni rastro de aquel niño de la piedra filosofal ni del David Copperfield con el que se estrenó en 1999. Así que, comprobado: desencasillarse es fácil, si sabes cómo, Miley Cyrus.