Tyrion posterYa está, se acabó. El año tiene 52 semanas y entre temporada y temporada de la serie de HBO transcurren más de 40. Demasiado tiempo sin la serie que más ha dado que hablar desde los tiempos de Lost. Pero ese lapsus entre tandas de capítulos no son nada si lo comparamos con el tiempo que avanza entre la publicación de los libros de la saga. Para los que no son lectores del material original debéis saber que para conocer el destino de varios personajes tuvieron que pasar 11 años -los que van desde la publicación de Tormenta de Espadas a la de Danza de Dragones-, así que no nos vamos a quejar mucho… o sí.

Vamos allá con el repaso a cómo han quedado dispuestas las fichas sobre el tablero al final de este tremendo capítulo.

En el Muro

Al final del episodio anterior veíamos cómo Jon Snow se dirigía más allá del muro para negociar con Mance Ryder. El bastardo de Ned Stark no es que haya sido recibido de buen grado pero ha conseguido su propósito: entrevistarse con el líder de los salvajes. Las intenciones de Mance Ryder no han podido ser más claras: su objetivo es estar del otro lado del muro antes de que el invierno llegue. Y es que hay cosas aterradoras en aquellas tierras que han obligado al “pueblo libre” a marcharse de su hogar.

En negociaciones andaban cuando de la nada ha surgido un enorme ejército que ha destrozado las defensas de los salvajes. El Rey más allá del Muro no ha tenido más remedio que rendirse. ¿Y quien cabalga al frente de dicho ejército? Pues no es otro que, el hace poco descartad,o Stannis Baratheon que parece haber recibido financiación del Banco de Hierro de Braavos. La trama del norte ha abierto otro frente con nuevos jugadores que le darán un soplo de aire fresco para la temporada venidera y Jon Snow empieza a ganar puntos para alzarse como Lord Comandante de la Guardia de la Noche.

Mas al norteJojen

Casi todo el mundo estará de acuerdo en que la trama de Bran es la que menos nos entusiasma, de hecho en los libros peca de lenta y de apenas aportar nada al desarrollo de la trama. Pero hoy, al menos, hemos visto un avance, acción y algo de emoción.

Tras un sinfín de contratiempos llegan a lo que parece ser su destino: un “arciano” bajo el que se encuentra una cueva. Antes de entrar a la cueva son atacados por espectros; Bran ha vuelto a colarse dentro de Hodor para ayudar a sus amigos pero poco han podido hacer por el bueno de Jojen que ha sido asesinado por un esqueleto andante -¿Jason y los Argonautas?-. Cuando todo parecía perdido han recibido la inesperada ayuda de los “Niños del Bosque, que son nada más y nada menos que los habitantes originales de Poniente. Una vez a salvo dentro de la cueva Bran es recibido por el tan buscado “Cuervo de Tres Ojos” que le ayudará a despertar sus dones de “verdevidente”.

Meeren

Daenerys sigue a lo suyo, tras desterrar a Ser Jorah Mormont continua recibiendo en audiencia a su pueblo. Esta vez es un buen hombre quien se presenta ante ella con el cadáver carbonizado de su hija de tres años. Drogon, el mayor de los tres dragones, continua haciendo de las suyas. La madre de dragones toma la difícil decisión de encadenar a los otros dos “dragoncillos” en las catacumbas para que no puedan provocar daños a más inocentes. Tremenda imagen de Daenerys dejando atrás a sus “hijos” y como estos chillan al ver a su madre abandonarlos. Y nada más. La trama al otro lado del Mar Angosto no ha tenido más chicha.

Arya y PerroArya

Los destinos de Brienne y Arya por fin se han cruzado pero no ha tenido el final deseado por todos. La promesa que la dama de Tarth hizo a Lady Catelyn no va a poder ser cumplida. Brienne en cuanto se ha dado cuenta de que era El Perro quien acompañaba a la chiquilla ha atado cabos y ha intentado llegar a una solución pacífica; pero El Perro no entiende de paz y sabe que si son los Lannister quien envían a aquella mujerona a por la niña es que traman nada bueno. Se han enfrascado en un demoledor combate que ha acabado con Brienne bastante magullada y El Perro al borde de la muerte.

Arya ha escapado sin ser vista y consigue llegar hasta donde yace su captor. Sandor le ha instado a que lo rematara, pero Arya no ha accedido y ha demostrado que aun sigue teniendo algo de humanidad dentro…o no. El gesto de Arya robando a su compañero y dejándolo morir con sufrimiento nos ha dado una nueva muestra de que la pequeña de los Stark ya no es aquella inocente niña de los primeros compases de la ficción. Ahora es una verdadera, como le ha dicho El Perro, asesina.

Abandonado El Perro, se dirige cabalgando hasta la próxima ciudad con puerto para embarcarse hacia Braavos. La moneda que Jaqen H’ghar le había entregado -al final de la segunda temporada- como señal de agradecimiento por salvarle la vida le abre las puertas de un barco al son de las palabras: Valar Morghulis, Valar Dohaeris.

Desembarco del ReyTywin

Y llegamos a la traca final. Comenzamos con La Montaña postrado en una cama al filo de la muerte y Qyburn, un casi Maestre, experimentando para salvar su vida bajo las ordenes de Cersei que ha humillado nuevamente al Gran Maestre Pycelle.

Lo siguiente ha sido el primer golpe que ha recibido Lord Tywin Lannister a lo largo del capítulo: Cersei ha afirmado tajante ante su padre que no se casará con Loras Tyrell. No va a permitir dejar en Desembarco del Rey al único hijo que le queda -recordemos que Myrcella está en Dorne bajo la “protección” de los Martell”. Tywin, por supuesto, no se deja amedrentar por su hija pero aquí la madre del Rey Tommen se ha sacado un as de la manga; ha amenazado con contar todo. ¿Y qué es todo? Pues todo: sus hijos bastardos, la relación con su hermano, sus maquinaciones en la sombra para acabar con todos los enemigos de los Lannistes…vamos que ha prometido quemar hasta los cimientos de la Casa Lannister. Después de esta jugada ha corrido a los brazos de su hermano Jaime contándole todo lo ocurrido y buscando tema.

Tyrion

¡Yo soy tu hijo!

Y por fin descubrimos que es lo que pasa con el pequeño Lannister. Llevabamos en vilo desde la muerte de Joffrey preguntándonos como acabaría nuestro personaje favorito. Pues ya lo sabemos. Jaime se presenta de madrugada en la celda de Tyrion para sacarlo ha escondidas, lo deja al pie de unas escaleras y le dice que Varys lo está esperando al otro lado.

Tyrion tiene otros planes, conoce todos los pasillos de la Torre de la Mano y se presenta en los aposentos de su padre donde descubre que Shae, su amada Shae, yace sobre la cama de su padre, desnuda y con una enorme cadena de oro al cuello como única vestimenta. Ella se ha lanzado con un cuchillo sobre él y el pobre Tyrion ha tenido que tomar la decisión más dura de su vida: acabar con su gran amor.

Tras dejar el cuerpo de la mujer sobre la cama se lanza en busca de su padre con una ballesta en la mano. Lo encuentra en el retrete donde han tenido una conversación digna de ver varias veces, no ya por el contenido sino por la situación: Tywin Lannister, aquel del que se dice que caga oro, desarmado y con su lengua como única arma ha intentado disuadir a su pequeño. Palabras y más palabras, promesas y más promesas que no han surtido el efecto deseado en Tyrion que le ha clavado dos flechas en el pecho. Y no, Tywin Lannister no cagaba oro. El pequeño león acaba embarcando, oculto dentro de una caja, rumbo a las Ciudades Libres mientras en Desembarco resuenan las campanas por el fallecimiento de su padre.

Ha sido un episodio casi redondo, esta vez no se han limitado ha mostrarnos las consecuencias del noveno capítulo como en temporadas anteriores sino que lo ocurrido a lo largo de toda la temporada ha desembocado en este gran final. Las tramas han transcurrido firmes y seguras por su cauce hasta obsequiarnos con varios momentos cumbre que han rematado una temporada de sobresaliente. Y ¿por qué digo que ha sido un capítulo casi redondo? pues no pienso decíroslo porque sería un “spoiler” de dimensiones bíblicas que os estropearía uno de los momentos más impactantes de los libros y de la serie, a la altura de la Boda Roja.