El_extraordinario_viaje_de_T_S_SpivetEmpiezo de formar directa: siento tener que decíroslo, fans de Jean-Pierre Jeunet, pero de esta vez tampoco os vais a topar con un Amélie, segunda parte”. Cierto es que puede que ni siquiera estéis buscando eso en la nueva cinta de este peculiar director francés, pero el hecho es que la tierna historia de Amélie, además de ser un clásico moderno, ha marcado un antes y un después en la trayectoria cinematográfica de su autor, y esto siempre pesa más de lo que uno se cree…

Así las cosas, los que vayáis buscando imaginación, colorido y ternura en El extraordinario viaje de T. S. Spivet podéis estar seguros de que lo encontraréis, aunque no calará en vuestros corazones de la misma manera que Amélie. En esta última su recuerdo y su candor aún permanecen vivos, a pesar de los años pasados; en cambio, en el reciente trabajo de Jeunet, esa magia que recordábamos de la fabulosa historia de Amélie Poulain, desgraciadamente, brilla por su ausencia.

Divertimento poderoso y momentáneo

Tras Largo domingo de noviazgo -que yo suelo sustituir por “de coñazo”, a la vista de las sensaciones que generó en mí- y Micmacs, Jeunet por fin regresaba al cine el pasado año con esta cinta que se pudo ver fuera de concurso en el pasado festival de San Sebastián. El extraordinario viaje de T. S. Spivet cuenta las extraordinarias (perdón por la redundancia) vivencias de un niño superdotado de doce años que, habiendo ganado un prestigioso premio, se escapa de su casa, un rancho en Montana, para ir a recogerlo.

el-extraordinario-viaje-de-ts-spivetComo comentaba antes, imaginación al poder: eso es lo que más destaca en la película de este francés que, pocos lo recuerdan, ya se había dejado caer por las Américas con Alien resurrección. Jeunet, que sabe de sobra cuál es el campo en el que se mueve bien, ha optado por la adaptación de una novela juvenil norteamericana, Las obras escogidas de T. S. Spivet de Reif Larsen, para su vuelta a los ruedos. Pero, si obviamos el apartado visual, podríamos afirmar que le ha salido un poco el tiro por la culata.

La película, que incide abundantemente en los sentimientos del protagonista -pues trata en parte sobre el complicado proceso de crecer y madurar- acabará resultando al espectador algo fría, como sin alma. Sí, se siguen con interés las aventuras y desventuras de T.S., y es cierto que las virguerías visuales marca de la casa te atrapan, aunque no llegan a emocionar. Todo se queda en eso, en un divertimento poderoso, aunque momentáneo; no hay visos de perdurar en la memoria, no hay historia para igualar a la poderosa capacidad creativa del realizador, no hay corazón en este extraordinario viaje de T. S. Spivet. Y cuando no hay corazón, ya se sabe: la cosa no funciona como debería…

¿Ya habéis ido a verla? La película se estrenó el pasado fin de semana en nuestras carteleras, así que… ¡Comentadnos qué os ha parecido!