Lunas De HielEsta semana Roman Polanski celebra su octogésimo primer cumpleaños y en Quién te ha visto y Quién TV no hemos podido evitar hacerle este pequeño homenaje recordando el peculiar viaje en barco que fue Lunas de Hiel (1992).

Elegir una película entre toda la filmografía de Polanski es una tarea complicada, aunque nadie discutiría la decisión de poner entre las mejores del ranking esta cinta. Para mí no solo es así, sino que se encuentra entre mis preferidas. Cómo llegué a ella es una bonita historia de un paseo por la calle Fuencarral de Madrid… lo que hace que me resulte aún más especial.

Naciendo de la novela Lunas de Fiel de Pascal Bruckner y a través de la impresionante banda sonora  de Vangelis,  nos adentramos en el viaje que emprenden Fiona (Kristin Scott Thomas)  y Nigel (Hugh Grant) hacia la India. A partir de un encuentro con una misteriosa pareja formada por un escritor parapléjico llamado Óscar (Peter Coyote) y Mimi (Emmanuelle Seigner) se revelarán los secretos de una truculenta historia que caricaturiza la degeneración de un hombre y una mujer.

Mimi vs. Fiona

still-of-kristin-scott-thomas-and-emmanuelle-seigner-in-bitter-moon-(1992)

Cuando Nigel conoce a Oscar, este le dice: ¡Cuidado con ella!, tal como ocurrió cuando Dios le dijo a Adán y Eva “No comáis del fruto prohibido”. Pero para eso existe la manzana que coge la forma de Mimi, que hipnotiza a estos dos hombres y a todos los espectadores -tanto por su atractivo físico como por su misteriosa personalidad.  El personaje interpretado por Coyote, al principio de la película acierta describiéndola al explicar que es “una mezcla de madurez sexual e inocencia infantil”.

Como contrapunto, al otro lado del ring está Fiona, un personaje que va in crescendo a lo largo de la historia. En un primer momento se muestra insulsa y lánguida, pero a partir de los celos y del sentimiento de insatisfacción y abandono muestra su lado más salvaje y reivindicativo.

Lunas de Hiel nos lleva del cielo al infierno, del amor al odio, de lo tierno a lo podrido, de la misoginia más insultante al feminismo más liberador… toda una caja de pandora de sentimientos que hacen que una parte de nosotros quisiese estar en la piel de estos personajes al igual que de niños quisimos ser los protas de Los Goonies (1985).

Posibles influencias

Me gusta pensar  que Polanski se inspiró en Gilda (1946) para crear a Mimi; recordemos la ya mítica escena del guante de Rita Hayworth, el strip-tease más sutil de la historia del cine y comparémoslo con la escena de Nochevieja que coprotagoniza nuestra querida Emmanuelle e incluso podríamos decir que ambas historias tienen ese en común de querer mostrar la crueldad humana. Y puede que Ozon homenajease a esta película  en Dans la Maison (2012) cuando vuelve a poner frente a frente a estas dos maravillosas actrices. A mí por lo menos me gusta imaginarlo así, ya que si algo nos enseña el cine es a crear nuestra propia realidad y a disfrutar de ella.