michael-fassbender-ritratto_980x571Que Michael Fassbender es un tío guay es una afirmación más que evidente. Es el descubrimiento del cine de la última década, todos le quieren y no es para menos ya que reúne una serie de cualidades con las que es capaz de agradar a todo tipo de público –los hombres le admiran y las mujeres, además, le adoran-. Este fin de semana ha vuelto a estar en boca de todos, si es que alguna vez deja de estarlo, gracias al estreno de su nueva película Frank, en la que tapa su bello rostro con una gigantesca careta que no ha impedido que la crítica se deshaga en elogios con su actuación… y es que Fassbender puede con todo. ¿Por qué le adoramos? Hay muchos motivos para ello y aquí enumeramos unos cuantos:

Michael FassbenderPorque es un actor de método. Cada director con el que ha trabajado se deshace en halagos hacia él y su dedicación al personaje que interpreta –para hacer su papel en la fantástica Hunger (2008) llegó a adelgazar 20 kilos gracias a una dieta a base de frutos secos- y ello le ha llevado a la comparación con otro de los grandes gigantes de la interpretación actuales: Daniel Day-Lewis.

Porque es un candidato potencial para ganar unos cuantos Oscar. A diferencia de Day-Lewis, el pobre Michael aún no tiene ninguna estatuilla en su haber –aunque sí otros muchos premios-, el año pasado fue Jared Leto el que le arrebató el galardón por excelencia, pero es de esperar –aunque nunca se sabe, los caminos de la Academia son inescrutables, si no que se lo digan a DiCaprio– que tarde o temprano, si sigue así, se alzará con uno o más premios Oscar.

Todos le adoran. Sus compañeros de reparto, le alaban – Charlize Theron dijo que era su debilidad-y los directores con los que ha trabajado solo dicen cosas buenas de él. Palabras textuales del Señor Tarantino: “Michael puede hacer una toma de 12 formas distintas y todas son buenas. Es un jodido genio”. Poco más que añadir.

Forma un tándem perfecto con Steve McQueen. Fassbender se lo debe todo a este director –quizás sea algo recíproco- que le eligió para su ópera prima, Hunger (2008), que le dio renombre al actor alemán. Más tarde, con Shame (2011), su fama se afianzó, pese a la polémica que levantó su desnudo integral –dicen las malas lenguas que ese fue el motivo por el que se quedó sin Oscar- y con 12 años de esclavitud, llegaron los premios. No les quitamos el ojo a estos dos.

daee65083eadf92edeff434d90c3e800Porque cuando hace de bueno, es bueno, pero cuando hace de malo, es mejor. Fassy (a estas alturas ya hemos cogido confianza para llamarle así) sabe elegir muy bien sus papeles y se entrega a ellos. Siempre suelen ser profundos, complicados y llenos de matices. Para más información vean cintas como Fish Tank, Shame o 12 años de esclavitud.

Porque canta, baila y bebe cerveza. A veces lo mejor de la temporada de premios son las fiestas posteriores y las imágenes que nos quedan de las estrellas en sus momentos más desenfadados, ¿alguien ha podido olvidar aún su baile con Benedict CumberbatchYo, desde luego, no. Y por si no le habéis visto cantando, no os perdáis este video, ¿no es para adorarle?

Porque lleva a su madre a los Oscar.

Porque es pelirrojo. Y guapo. Muy guapo.

De verdad, si hay alguien al que le caiga mal, que levante la mano. Yo le tiraré la primera piedra.