teatro seminciSe acabó lo que se daba: la 59º edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid ha llegado oficialmente a su fin y, como comentaba mi compañera Jara Cooper hace unos días, las impresiones sobre la que ha sido nuestra primera Seminci han sido más que positivas.

Atrás dejamos sesiones de cine interminables pero muy provechosas, y a una ciudad que nos ha acogido a la perfección en sus fantásticos cines y teatros… ¡Gracias, Valladolid!

Y sin alargarnos más, vamos al tema. Como en las dos últimas crónicas no pudimos comentar todas las películas que hemos visto durante estos días, procedemos aquí a hacer un breve repaso por las que se nos quedaron en el tintero…

Miss Julie, de Liv Ullmann

MISSJULIELa que fuera musa de Ingmar Bergman competía en la Sección Oficial de la Seminci con una nueva adaptación del clásico teatral de August Strindberg La señorita Julia, drama con la lucha de sexos y de clases sociales como base. Era harto complicado que una proyección de estas características, con tres personajes contados, poca acción y mucho y muy profundo diálogo consiguiera mantener atenta a la platea, más aún teniendo en cuenta que su primer pase tuvo lugar el lunes a las 9 de la mañana. Ya sea por su poderosa fotografía, por las sobresalientes interpretaciones tanto de Jessica Chastain como de su partenaire Colin Farrell o por la arrebatadora historia que nos cuentan, el caso es que por mi parte no hay queja ninguna de esta cinta donde una angustiosa tensión planea en todo momento sobre las sufridas cabezas de la pareja protagonista.

10.000 Km, de Carlos Marques-Marcet

En la sección Spanish Cinema nos encontramos con una cinta que no es desconocida para los Festivales de cine españoles ya que, sin ir más lejos, se pudo ver en la sección Made in Spain del último Zinemaldia. 10.000 km nos habla de cómo una relación a distancia puede afectar a una pareja inicialmente fuerte y con una vida en común ya decidida. De ahí el título y la pregunta que sobrevuela durante todo el metraje: ¿Puede el amor sobrevivir a 10.000 kilómetros de distancia? Metraje que, por cierto, se alarga más de la cuenta y donde un poco más de “tijera” no hubiera venido nada mal por la buena salud de la cinta. A pesar de ello, resulta ser una muy buena película sobre los problemas de la comunicación y el amor en la época de las nuevas tecnologías y con dos protagonistas a los que se les agradece enormemente la naturalidad con la que afrontan sus respectivos papeles: la actriz de ascendencia española Natalia Tena (Osha en Juego de Tronos) y el muy atractivo actor catalán David Verdaguer.

Mita Tova (La fiesta de despedida), de Sharon Maymon y Tal Granit

Mita_TovaA estas alturas ya sabemos que la Espiga de Oro de esta edición de la Seminci ha recaído en la gran Mita tova (La fiesta de despedida), una coproducción entre Alemania e Israel que trata el tema de la eutanasia y de los conflictos morales que genera. Y es que, ¿quién dijo que la gente no quiere ver actores mayores en la gran pantalla? Los protagonistas de Mita Tova son un grupo de entrañables ancianos con un toque de gamberrismo muy simpático y una misión entre manos: impedir que el mejor amigo del personaje principal, interpretado por el gran actor marroquí Ze’ev Revach, muera entre terribles dolores por una enfermedad terminal. Para ello, fabricarán una máquina de auto-eutanasia que, sin pretenderlo, comenzará a ser conocida en la residencia de ancianos donde viven. Y cuando empiecen a llegar peticiones para usar la máquina, la situación no irá a mejor… Una cinta repleta de humor negro y momentos muy emocionantes que se ha alzado como la merecida triunfadora del festival pucelano.

Así pues, y muy satisfechos con esta cinta ganadora, nos despedimos hasta mañana, cuando colgaremos el palmarés completo…