10333450_10152386368622436_2988347933697598017_o“My name is Barry Allen. I’m the fastest man alive” es el nuevo “My name is Oliver Queen. After five years on a hellish island… blablabla”. Claramente esto no es casualidad, ya que ambas frases son el inicio de dos series creadas por las mismos autores. Estamos hablando de The Flash y su predecesora, Arrow, cuyos responsables son Greg Berlanti y Andrew Kreisberg, y que están basadas en dos personajes del universo DC Comics. Y es que si sois seguidores de la serie protagonizada por Stephen Amell, probablemente recordaréis que en varios capítulos de la segunda temporada nos presentaron al personaje de Barry Allen, un científico encarnado por Grant Gustin, que hacía muy buenas migas con nuestros amigos de Starling City, especialmente con la adorable Felicity (Emily Bett).

Para poneros en antecedentes, la historia de The Flash empieza con la típica explosión por el fallo de un acelerador de partículas que lleva al prota a un coma de nueve meses, del cual despierta con el poder de la supervelocidad.  De hecho, el primer episodio se centra en este origen y el mundo que rodea al superhéroe. Este mundo está formado por Iris (Candice Patton), su amiga de toda la vida; el detective Joe (Jesse L. Martin), el padre de esta, que acogió a Barry cuando era un niño tras la muerte de su madre y el ingreso de su padre en prisión; Caitlin (Danielle Panabaker) y Cisco (Carlos Valdes), sus compis de STAR Lab que le ayudarán a adaptarse a su nuevo poder; Harrison Wells (Tom Cavanagh), el jefe del laboratorio que no nos da muy buena espina…

Como aliciente puedo deciros que en esta premiere también aparece nuestro querido Arrow dando un discurso motivacional a Barry sobre las ventajas de ser un justiciero… Vale que la secuencia está metida un poco con calzador, pero a los fans de la serie estas cosas nos hacen mucha ilusión y esperamos con ansia el próximo crossover¡Queremos encuentro Barry/Felicity en The Flash ya!

Después de ver los tres primeros episodios, podemos sacar en claro que cada semana nos irán presentando a un nuevo metahumano -así es como llaman a las personas que, al igual que Flash, tras la explosión adquirieron poderes-. Estos seres suelen ser villanos a los que deben detener, siendo la misión principal del equipo de STAR Lab encontrarlos a todos. Unos dominan el clima, otros se clonan a sí mismos o se convierten en gas, pero el destino de todos es acabar en la prisión que han habilitado en lo que en su día fue el famoso acelerador de partículas.

Por ahora, la verdad es que la premisa nos parece bastante buena, y como somos espectadores incondicionales de Arrow, vamos a seguir muy de cerca esta nueva ficción.


Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Ha conseguido engancharos ya este spin-off?