Antes de Billy Wilder, ya existía Ernst Lubitsch, un cineasta que supo desenvolverse en multitud de géneros como pez en el agua, aunque destacó principalmente en la comedia. En su Alemania natal consiguió hacerse un nombre tanto detrás de la cámara como delante, por lo que cuando se trasladó a América ya era una figura bastante popular. Él fue quien descubrió a directores como el mencionado Wilder -con el que trabajó en varias ocasiones- y Otto Preminger. Durante más de 20 años, en Hollywood siempre se hablaba de El toque Lubitsch, que era definido como ese je ne se quoi que se desprendía de todas sus películas y que nadie sabía muy bien cómo explicar. Sus películas eran sutiles e irónicas, con grandes guiones y pequeñas dosis de erotismo. Le gustaba jugar con la ambigüedad y fue considerado como el fundador de la comedia refinada. Pero, ante todo, de sus largometrajes  se desprendía una naturalidad y espontaneidad única, como si la escena acabara de ocurrir.

Hoy justo se cumplen 67 años de su fallecimiento y Quién te ha visto y quién TV lo homenajeamos recordando alguna de las películas que componen una filmografía brilllante.

 

1. Remordimiento (1932)

remordimiento-ernst-lubitsch-1932-retroscopiaConsiderada como una de sus obras maestras, Remordimiento es un drama antibélico que Lubitsch realizó bajo su contrato con la Paramount. Paul Renard (Lionel Barrymore) es un joven soldado francés que, combatiendo durante la I Guerra Mundial, da muerte a un soldado alemán. Tras finalizar el conflicto, este se siente muy culpable por el hecho que ocurrió y decide viajar hasta el país germano para conseguir el perdón de la familia. Esta cinta, que cosechó gran éxito de crítica especializada y público, fue su único drama sonoro y, a pesar de que no fue su género más explotado, no debemos dejar que pase desapercibido o caiga en el olvido.

2. Un ladrón en la alcoba (1932)

El barón Gaston Monescu sí que sabía como preparar una cena romántica; al vídeo me remito. Siempre se le ha tachado de pecar de frívolo, pero a mi parecer solo se ha preocupado más por conectar con la inteligencia del espectador que con el lado emotivo, otorgándole un papel casi de actor en sus cintas. Aunque esta sea una obra menor, es totalmente recomendable y en ella se puede diferenciar a la perfección esa sutileza -de la que al principio hablaba- y elegancia que se respira durante todo el metraje. Una visión del amor bastante efímera, pero a la vez intensa entre dos ladrones que supondrá toda una guerra de sexos.

 

3. Ninotchka (1939)

Ninotchka-15 Ninotchka, la comedia romántica protagonizada por Greta Garbo, es una de las pocas películas que hizo de este género, aprovechando además para cargar en tono satírico contra el comunismo y ensalzar el capitalismo. Lubitsch no eran un hombre de muchos exteriores en sus películas ni de espectacularidad en la fotografía y sus rodajes siempre eran en interior, así que claro está que sus puntos fuertes eran otros: unos diálogos brillantes, un ritmo ágil y una serie de secuencias de lo más pintorescas definen a este film que se sitúa poco después de la muerte del líder soviético. En el guion, por cierto, colaboró un joven Wilder que ya hacía sus primeros pinitos escribiendo para algunas cintas de Lubitsch; más tarde este se acabaría convirtiendo en su mentor.

 

4. El bazar de las sorpresas (1940)

Si os hablara de parejas que se han conocido ‘online’, seguro no os parece nada raro en los tiempos que corren; pero si nos remontamos bastantes años atrás cuando Internet no existía… era la correspondencia a través de la cual muchos se conocían y entablaban relaciones epistolares con mayor o menor fortuna.  Pues este es el caso de El bazar de las sorpresas, donde dos compañeros de trabajo que no se soportan comienzan a escribirse cartas de forma anónima a través de un anuncio del periódico. La relación mediante correspondencia se va intensificando hasta que deciden conocerse en persona. En la década de los 90, Tom Hanks y Meg Ryan protagonizaron un remake de este film, la popular Tienes un e-mail (1998).

 

5. Ser o no ser (1942)

05_Ser_o_no_ser Comedia inteligente antinazi considerada como una de las grandes obras maestras del cine de todos los tiempos y, cuanto menos, una de las mejores películas del cineasta. Su frescura, originalidad, el ritmo rápido de la trama, las situaciones cómicas y los diálogos brillantes hacen de ella una película imprescindible para todo amante del séptimo arte. Es imposible no dejarse llevar y hacerse partícipe de esta trama en la que matrimonio protagonista lo único que busca es poder representar a Shakespeare y harán lo que sea para conseguirlo, incluso colarse en el cuartel general de las SS si es necesario con ayuda de toda la compañía de teatro porque ,al fin y al cabo, lo que de verdad sabían hacer es actuar…

 

Para acabar os dejo con un intercambio de palabras que tuvieron Billy Wilder y William Wyler al final del funeral de Lubitsch:

Después de su funeral, William Wyler y yo -Billy Wilder- nos alejábamos a pie y yo comenté: ¡Dios mío, Lubitsch se ha ido!, y Wyler me contestó: Lo peor de todo no es que se haya ido Lubitsch, sino que ya no veremos más películas suyas. Era como si hubiese desaparecido un arte entero del que se llevó el secreto a la tumba. Y todos nosotros, los directores que lo reverenciábamos, pensábamos cuando se nos planteaba algún problema en una película: ¿Cómo lo habría resuelto Lubitsch?