IMG_1553En un festival de cine no todo es sentarse en la butaca y ver películas. Estas semanas cinéfilas también nos dan la oportunidad de conocer a actores, productores y directores con el objetivo de entender mejor su trabajo. En esta ocasión, durante la recién celebrada SEMINCI, el director elegido para impartir la clase abierta fue el director coreano Bong Joon-ho. Y, sinceramente, la experiencia fue realmente grata. Durante sus dos horas de duración, además de hacernos un pequeño resumen de lo que había sido su vida en torno al séptimo arte y contarnos su relación con el cine español, dedicó la mayor parte del tiempo a responder a todas las preguntas que la concurrencia de la repleta aula fue disparando. En la conversación tuvieron cabida distintos temas y anécdotas, desde recomendaciones de directores y directoras de Corea a sus pequeños engaños para evitar que cortasen metraje a sus cintas o la dificultad de disimular los músculos de Chris Evans cuando rodó Snowpiecer. Fue un rato muy divertido y con muchas risas.

Las películas japonesas que vi en la universidad y las estadounidenses que vi de pequeño en el canal AFKN han hecho dentro de mí una mezcla un poco extraña.

IMG_1763A pesar de que su primera elección para sus estudios superiores fuese la Psicología, desde que era niño tuvo vocación de cineasta. Una de las anécdotas más entrañables que tuvimos ocasión de escuchar fue cómo de pequeño se quedaba los viernes por la noche viendo las películas americanas que echaban en el canal AFKN, mientras sus padres dormían. En Seúl había una base militar de EE.UU. y tenían un canal especial para ellos, por lo que Bong Joon-ho se atiborraba de películas que, en su momento, al no estar subtituladas y no saber inglés, no entendía lo que decían por lo que tendía a imaginar los diálogos y a recrearlos en su cabeza.

Ya en la universidad, al haberse terminado el régimen militar en el que se encontraban, tuvo más acceso a distinto tipo de cine. En esa época cuenta que se centró en el oriental y sobre todo japonés, en el que uno de sus cineastas favoritos era, y es, Kurosawa. En aquellos momentos, debido a problemas diplomáticos, estaba prohibido todo lo cultural que provenía de Japón, pero como apuntó Bong, todo lo prohibido se vuelve atractivo y más cuando se es universitario.

Nadie puede hacer animación como lo hace Miyazaki y nadie podrá hacer jamás las películas como Almodóvar. Mi sueño es conseguir hacer una serie de películas que me definan, que si de pronto muero nadie pueda hacer algo parecido

El cineasta coreano lo tiene muy claro y tiene un objetivo muy definido: que se le reconozca por hacer un cine auténtico y personal. Repasando al filmografía de Alfred Hitchcock, observó que en un inicio había experimentado con distintos géneros, incluso llegando a probar con los musicales, pero en un momento determinado encontró su lugar en el cine y comenzó a rodar esas películas de suspense por las que siempre se le ha recordado y se le recordará. Contándonos esto nos trasmitió su deseo, quiere que pronto le llegue ese punto de inflexión en su carrera y centrarse en algo que verdaderamente se le de bien y por lo que se le reconozca.

El proceso de creación es muy complicado, escribo algo, luego lo leo y me emociono incluso llego a llorar, me duermo contento con mi trabajo y cuando me despierto lo vuelvo a leer y lo rompo porque me da vergüenza ajena.

Hace pocos meses se estrenó su último trabajo, Snowpiecer, con el que suma ya 5 largometrajes –Barking dogs neF1226388ver bite (2000), Memories of a murder (2003), The host (2006) y Mother (2009)-, la participación en la película colectiva Tokyo! junto a Michel Gondry y Leos Carax y varios cortos, entre los que podemos destacar Incoherence (1994) que fue rodado como trabajo final de sus estudios en KAFA, Academy of Film Arts.

Aunque nos diga que sigue buscando su estilo y el género donde sentirse a gusto, si se repasa su filmografía se podría decir que ya lo ha encontrado. Al menos, lo que sí se le puede adjudicar son los conocidos como personajes bongianos, que son personas inadaptadas, solitarias, incomprendidas, incapaces de acomodarse a las normas sociales de nuestro mundo y en ocasiones con algún tipo de deficiencia psicológica. Sin duda, esto sí es algo característico de toda su obra.

Durante la clase nos comentó que se encontraba inmerso en multitud de proyectos y que estaba escribiendo varios argumentos. Así que esperemos que no se nos haga muy larga la espera de su siguiente film. ¿Con qué nos sorprenderá? Como pista nos dejó caer que tiene muchas ganas de grabar una película romántica. ¡Ah! Y que jamás rodaría un musical.