slow westEstamos entrando en la temporada de premios y la cartelera vuelve a llenarse, después de unos meses más flojos, de las películas del año que pelearán por aguantar la dura carrera hacia el Oscar. Sin embargo, entre todas ellas, aparecen títulos mucho más discretos, mucho menos publicitados y que pueden incluso pasar desapercibidos para el público que empieza a hacer malabares para abarcar los nuevos estrenos. Entre esas cintas pequeñas que han llegado últimamente a nuestras pantallas se encuentra Slow West, la ópera prima de un polivalente John Maclean.

El director, guionista y músico escocés pone al frente de este film a dos caras bastantes conocidas: por un lado, a un joven Kodi Smit-McPhee que se aleja de la ciencia ficción; por otro, a Michael Fassbender demostrando, una vez más, que vale para todo. Además, el actor irlandés ha trabajado anteriormente con Maclean en dos cortos que preceden a el que es su primer largo. Sin duda, la presencia de esta estrella con mayúsculas puede resultar un reclamo para atraer espectadores, pero no es la única razón para ver este western con aires de “horse movie” que nos cuenta la búsqueda que emprende un joven por el Oeste americano en busca de su amada y los obstáculos que tendrá que esquivar para llegar a su destino. Por suerte, contará con la ayuda de un extraño que se ofrecerá a ayudarle.

slow westEste film que pretende rescatar un género que parece un tanto anticuado pero que ha sido reivindicado en los últimos años por directores tan importantes como los hermanos Coen o Tarantino. Lo hace preservando algunos rasgos clásicos que se mezclan con una historia muy ligera y sencilla relatada de una manera muy fluida, enmarcada en una notable fotografía y cuyo montaje –con ayuda de alguno que otro flashback- pone una nota de intriga suficiente para mantener el interés. No falta la violencia, pero tampoco el humor negro, sin embargo, nos deja en su final un mensaje un tanto manido.

Slow West es mejorable en ciertos aspectos, sobre todo en las distancias cortas de la trama. Sin embargo, el resultado general es fresco y entretenido y nos pone sobre aviso en cuanto a su director, al que no habrá que perder de vista. Además, ver a Michael Fassbender actuar es una maravilla, incluso orinando en un árbol tiene clase. Dadle una oportunidad.