A_cambio_de_nada-246727834-large Hay veces que no somos conscientes de lo que cuesta sacar adelante una película. Como espectadores, disfrutamos de un producto acabado, pero para llegar a lo que vemos en la pantalla, un montón de personas han tenido que dedicar tiempo y empeño para que una idea se convierta en realidad. Si no que se lo digan a Daniel Guzmán, el cual empleó 10 años en sacar adelante su ópera prima, A cambio de nada: cinco para redactar un guion, en parte autobiográfico, y el resto para conseguir financiación –gran parte de la cual llegó cuando el trabajo estaba ya hecho- y pulirla. Sin embargo, pese a todas las trabas, se puede decir que el resultado final merece la pena.

El film nos narra la historia de Darío, un chaval de 16 años que decide escaparse de casa tras el divorcio de sus padres. En su aventura –porque este es un relato de aventuras al más puro estilo de Tom Sawyer o Huckleberry Finn- contará con la compañía de su amigo del alma, Luismi, y también conocerá durante su andadura a nuevas personas que influirán de alguna manera en su vida. A cambio de nada viene a hablarnos sobre la pérdida de la inocencia –el “hacerse mayor”-, sobre la explosión de incontrolables sentimientos que suceden con el paso a la adolescencia, sobre la búsqueda de referentes, sobre el sufrimiento de los hijos durante el divorcio y la instrumentalización de los hijos en su propio beneficio, pero, por encima de todo, es un relato sobre la amistad. Toda esta complejidad se comprime con sencillez, los hechos discurren con agilidad y la historia se consume rápido entre la risa y la pena.

maxresdefaultLa cinta de Guzmán, aparte de estar llena de verdad, cuenta con un magnifico reparto –muchos de ellos noveles- que dan vida a unos personajes realistas, con los que el espectador conectará de alguna manera, incluso en la antipatía. Mención especial merece Antonia, la entrañable señora mayor que sobrevive a la vida y que da vida la propia abuela del director, a la que han querido compensar de alguna forma nominándola al Premio Goya como Actriz Revelación, añadiendo una candidatura más a las seis que el film acumula. Ya consiguió la Biznaga de Oro, ¿con cuántos galardones se alzará el 6 de febrero?

Se traduzca el mérito en cabezudos o no, A cambio de nada merece ser reconocida como una gran ópera prima de un cineasta luchador que ha trabajado para sacar su idea adelante y, además, con éxito. Ha sido capaz de crear una cinta llena de matices, simpática y dura. Como la vida misma.