el renacido

Alejandro González Iñárritu es un director que no deja indiferente a nadie. Con casi tantos detractores como fans, hace ya tiempo que se supo del nuevo proyecto que iba a realizar junto a Leonardo DiCaprio, al que tampoco Jordan Belfort – El lobo de Wall Street – le proporcionó su ansiado y tan esperado Oscar. Muchos especularon con que, quizá con Iñárritu, Leo conseguiría por fin pasar a la historia de manera oficial, además de oficiosa. Después de verla, lo tenemos claro: El renacido es el vehículo perfecto para que DiCaprio de rienda suelta a su capacidad y a todos sus instintos y emociones, libres y enrabietadas, en un marco de factura incomparable y de historia mejorable.

Si bien, como ya hemos mencionado, la historia es previsible y convencional y el guion tiene pocas sorpresas y escasa profundidad, todo se ve compensado con planos de cámara que te sumergen en la acción, como un personaje más del film, y con una fotografía espectacular y bellísima que recuerda a El cazador, de Kurosawa, reflejando una naturaleza salvaje y a la vez poética y auténtica. Esas imágenes seguro darán a Luzbecki su tercer Oscar seguido a Mejor Fotografía, tras Gravity y Birdman. El excesivo metraje del film, que puede hacer transcurrir por pasajes menos ágiles y más pesados, se regodea en el sufrimiento del personaje de DiCaprio y en la maldad de su traidor, Tom Hardy, y quizá se debieran haber recortado en esos tramos, pero nunca en los paisajes y efectos especiales, que contribuyen perfectamente y en su justa medida a la narración.

Además de la actuación descomunal ya destacada de Leo, Tom Hardy hace posiblemente uno de sus mejores papeles en su carrera ascendente y hasta el momento sin techo, siempre intentando personajes arriesgados. Aunque su nominación a los Oscar, dejando fuera a Idris ElbaBeasts of no nation -, es bastante controvertida y discutible, esto no quita que sea un complemento y némesis perfecto para el protagonista en esta historia de venganza y supervivencia. La sangre, la violencia medida y cuidadosamente preparada y la  contundencia de algunos momentos se quedan grabados en tu retina con fascinación e incredulidad, y dan buena cuenta de la fama de realizador visceral, directo y detallista de Iñárritu. Como veis, El renacido no ha triunfado precisamente por sus diálogos, aunque deja algunas escenas con una o dos frases memorables.

La banda sonora es completamente envolvente e inmersiva, en sintonía con un inhóspito hábitat en el que puedes ver desde lobos y osos a guerras entre tribus indígenas, y es otro elemento más del film que contribuye a elevar la tensión hasta el culmen en el desenlace espiritual de esta sólida y rocosa aventura. Por todo lo contado, no nos cabe duda que El renacido es la principal favorita para arrasar en estos premios Oscar: cine de autor que ha sabido enganchar con el público.