un dia perfecto cartelTras unos años desaparecido, Fernando León de Aranoa vuelve con Un día perfecto, un trabajo que le ha valido la nominación a ocho Premios Goya y le ha dado la victoria en cuatro de los  Premios Feroz. Con un reparto internacional encabezado por unos siempre magníficos Benicio Del ToroTim Robbins, el madrileño nos sitúa en un territorio en guerra controlado por los cascos azules, en el que un grupo de cooperantes vivirán su propia aventura al intentar sacar a un hombre de un pozo antes de que este quede contaminado.

El creador de cintas como Princesas o Los lunes al sol, evoluciona en su forma de ejecución con una cinta mucho más pulida estéticamente, con mucho menos “barrio”, aunque sin perder su inconfundible marca de cine social, pese a que esta se muestre en su versión más light. Se inventa personajes dispares -algunos más redondos y queribles que otros- con distintas metas, que conviven en un marco que se desarrolla con sus propias reglas. Las localizaciones no pueden estar más logradas, pues en ningún momento dudaremos de estar en un contexto diferente al que se nos está narrando.

Una de las cuestiones principales cuando tratamos un film es definirun-dia-perfecto-22 su temática, pero ¿de qué nos habla Un día perfecto? ¿De la guerra? ¿De la burocracia internacional? ¿De los anhelos de personas individuales? Quizás de todo a la vez, quizás de nada en concreto, de lo que podemos estar seguros es de que es capaz de transmitir mucho con un planteamiento de lo más sencillo. Se nos expone una historia de gran dureza despojada de todo dramatismo innecesario –incluso del necesario- que nos hará sonreír más que llorar, porque se usa la mejor arma que existe ante la adversidad: el humor. Por ese motivo el resultado final es una cinta muy fácil de ver, aunque no tanto de digerir.

Si algo caracteriza a Fernando León de Aranoa es su capacidad de remover algo en nuestro interior, aunque no sepamos muy bien de qué se trata. Un día perfecto es un largometraje amable, pero, a la vez, nos hace sentir incómodos y, lejos de lo que podamos pensar, no acaba con los créditos finales, sino que empieza con ellos.