MPW-87199No sé si todos habéis oído hablar de la (estúpida) polémica que ha surgido en los últimos meses con respecto a la nueva Cazafantasmas protagonizada por mujeres, cuyo estreno en España está previsto para el próximo mes de agosto. Por si no os habéis enterado –¡afortunados vosotros!-, os resumo: hay gente que ya odia esta nueva versión, sin ni siquiera haberla visto, simplemente por eso; porque está protagonizada por mujeres y al parecer, eso se carga los recuerdos de la peli de su infancia. Sin comentarios…

He hecho esta introducción, que aparentemente nada tiene que ver con el titular del post, para poder explicar que más allá de polémicas absurdas, hoy en día resulta fundamental que se hagan este tipo de películas ‘familiares’ (y de cualquier tipo) protagonizadas por mujeres que pueden y saben manejar la situación y que no se conforman con hacerse a un lado ante el héroe de turno. El cine también es educación, nunca me cansaré de decirlo. Y es que desde que tengo uso de razón y empezaba a amar este arte, yo ya echaba en falta la versión femenina de esos personajes fuertes y heroicos que estaban sobradamente representados por hombres en la gran pantalla. Sí, estaban los Goonies, estaba Indiana Jones, pero… ¿Qué pasaba con las mujeres? ¿Por qué no había ninguna protagonista femenina como ellos?

Y entonces llegó Ripley…

 

Sigourney WeaverSí, el descubrimiento de la actriz Sigourney Weaver como la mítica Teniente Ellen Ripley fue para mí un bombazo, más allá del peliculón que era Alien. Creo que fue de las primeras películas en las que me di cuenta de que por fin tenía ante mí a una heroína de ficción que nada tenía que envidiar a sus colegas masculinos.

Aquel fue el papel que le dio la fama y por el que siempre se le recordará, aunque después vinieron muchos más, algunos tan enormes como Ripley… Pero más allá de su protagonista de la saga Alien, Sigourney representa todo aquello que se le pide a las grandes actrices, aquellas destinadas a perdurar en el competitivo mundo del séptimo arte: carisma, grandes películas en su haber, versatilidad y buen hacer interpretativo – vale tanto para el drama como para la comedia, recordad sino Las seductoras o Héroes fuera de órbita-. Y, dato aparte, también cuenta con una belleza propia, no sometida a modas y bisturíes.

En el espacio nadie puede oír tus gritos… de alegría

Es por el personaje inolvidable de Ripley, del que resulta imposible no hablar, y por tantos otros – su papel en la Cazafantasmas original, en Gorilas en la niebla, Armas de mujer, La muerte y la doncella…-; y, claro está, por venir a presentar al próximo Festival de San Sebastián la última película en la que aparece, Un monstruo viene a verme de J.A. Bayona, por lo que el Festival ha decidido concederle su máximo galardón: el Premio Donostia 2016. Y yo estoy convencida de una cosa: se esté o no se esté de acuerdo con la vuelta de las Cazafantasmas, en lo que seguro que todo el mundo está de acuerdo es en que Sigourney se lo merece, éste y cualquier otro premio. Yo, al menos, empecé a dar grititos de alegría en el trabajo cuando me enteré. Es que es única. Miradla bien…

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