Millie Bobby Brown es el nombre que se esconde detrás de la niña de Stranger Things, la serie que ha supuesto un nuevo bombazo para la plataforma de pago Netflix. El que sin duda ha sido el fenómeno seriéfilo del verano 2016 ha servido además para lanzar al estrellato a esta pequeña artista… que no actriz. Y es que esta joven nacida en Marbella -sí, es española pero ni papa de la lengua de Cervantes-, además de apuntar muchas maneras en la interpretación, atesora unas cuerdas vocales impropias para una pequeña de apenas 12 años.

Meses antes del boom nostálgico que ha supuesto la ficción de los hermanos Duffer, la propia familia de Brown le aconsejó recopilar una serie de vídeos y crear su propio canal de Youtube, después de un tiempo en el que ellos mismos colgaban fragmentos esporádicos en la red desde diferentes cuentas. Hoy, su cuenta oficial ya cuenta con casi 30.000 suscriptores en la plataforma de Google y, sobre todo, con una legión de groupies ávidos de recibir más canciones a cargo de “Eleven”.

La faceta de cantante de Millie Bobbie Brown, la niña de Stranger Things

Los vídeos que cuelgan son grabados con la webcam de un ordenador y no destacan precisamente por su calidad. Sin embargo, bastan unos segundos para que nos sorprenda con sus registros vocales, y más aún cuando su personaje en la ficción no destaca precisamente por una verborrea desenfrenada, sino más bien todo lo contrario. Amy Winehouse, Adele o el Thinking Out Loud de Ed Sheeran son solo algunas de las canciones que podemos encontrar de la joven.

No son pocos los que ya se han aventurado a decir que estamos ante un nuevo talento precoz equiparable al de Winona Ryder a principios de los 90. Sin embargo, por favor, no caigamos en comparaciones simplonas con su compañera de reparto ni etiquetemos a la gente de una manera tan arbitraria. De aquí a que sea mayor de edad, ¿quién sabe qué camino seguirá? ¡Si todavía faltan seis años! Por ponernos en el lado malo de la balanza, basta con recordar los casos de Haley Joel Osment (‘El sexto sentido’) o Jake Lloyd (‘Star Wars: la amenaza fantasma’), por lo que nunca se debe cantar victoria antes de tiempo por muy clara que esta parezca.

Por lo de pronto, el equipo de Marketing de Netflix ya ha metido las zarpas en el asunto y están manejando el hype con maestría. Que si colgamos el vídeo del “momento corte de pelo” por aquí, que si filtramos que accedió a raparse porque le gustaba cómo le quedaba a Charlize Theron en ‘Mad Max: furia en la carretera’, que si los creadores de ‘Stranger Things’ tienen planeado montar una saga para que veamos crecer a los protagonistas a lo ‘Harry Potter’… Otra cosa no, pero de rentabilizar productos saben misa. Lo que está por ver es si también sabrán encauzar y potenciar las aptitudes musicales de Millie Brown, como le gusta que le llamen. Tal vez su otra apuesta estrella de la temporada, ‘The Get Down’, contribuya a la causa gracias a su marcada trama musical.

La niña de Stranger Things, ¿el último fenómeno efímero de la industria?

Existe una comunidad en Facebook llamada Odio eterno al fútbol moderno que aboga por la recuperación de un modelo deportivo más a la antigua usanza, en donde el juego primaba más que el color de las botas de los futbolistas. Algo así podría ser extrapolable a la industria del cine y, en menor medida, a la catódica en esta última década. La originalidad cada vez más brilla por su ausencia y el modelo prueba y error goza cada vez de menos margen financiero para la equivocación. Con ‘Stranger Things’, Matt y Ross Duffer lograron a la primera todo aquello que buscó y no encontró J.J. Abrams con Super 8 (2011). No descartemos que a raíz de ella surjan rebufos de creatividad que aspiren a captar ese halo nostálgico traducido en audiencia. Es posible. Aun así, pongamos los pies en el suelo y admitamos que lo que hoy está en la cresta de la ola, la semana que viene será un recuerdo. Y con Millie Brown puede pasar exactamente lo mismo como no siga el sendero adecuado.

A corto plazo, son dos los mayores peligros que corre: encasillarse y sobreexplotarse. No creo que quemar su imagen a una edad tan temprana sea lo idóneo para su desarrollo artístico. Tampoco que pase a ser recordada como “la niña de Stranger Things”, de ahí que un simple canal de Youtube sea tan buena idea para diferenciarse y dejar a las claras que es mucho más que un rostro angelical con el pelo rapado al dos. Más que la de Winona, una trayectoria paralela que podría seguir es la de Hailee Steinfeld. Ella fue nominada al Oscar como Mejor Actriz de Reparto por ‘Valor de Ley’ (2010) cuando tenía 14 años y, a día de hoy, está haciendo bolos musicales en Shibuya, Japón, rodeada de una horda de fans que aprecian su voz y su imagen a partes iguales. Entremedias, Steinfeld mostró al mundo sus virtudes en la música a través de la más que decente película ‘Begin Again‘ (2013), que coprotagonizaba junto a Mark Ruffalo y Keira Knightley. ¿Acabará Millie Brown logrando ese mismo éxito? Viendo los superpoderes de su “Eleven”, cualquiera lo pone en duda.