Crítica de Lights out - Cartel promocional No soy fiel seguidora de las películas de terror, porque lo paso bastante mal viéndolas. Acabo teniendo pesadillas durante un mes seguido y tengo serios problemas para levantarme a media noche a por un vaso de agua. Aun así, debo ser algo masoquista, porque de vez en cuando termino viendo alguna. La semana pasada le tocó a la que prometía ser la película de terror de la temporada Lights Out, más conocida por estos lares como Nunca apagues la luz.

El hype mundial había ido in crescendo desde que se conociera que James Wan (Expediente Warren, Insidious) era productor del film, y llegó a dispararse cuando el tráiler vio la luz… y nunca mejor dicho.

Parece que hoy en día, basta con recurrir a un cartel llamativo, un tráiler que genere grandes expectativas y un nombre archiconocido en los títulos de crédito para arrasar en taquilla. En Nunca apagues la luz, a partir de aquí, todo va a peor; y no exagero. Si Antena 3 emitiera telefilms de terror los domingos por la tarde, serían como este: lleno de clichés, plagado de malos actores y con un argumento absurdo.

“No apagues la luz, pero tampoco enciendas la tele para ver semejante aberración”

crítica de lights out - fotogramaNo todo es malo. En favor de la película, he de reconocer que los primeros 5 minutos me parecieron muy buenos, así como también la ambientación, fotografía y el juego con los momentos de oscuridad. El resto no consigue estar a la altura.

Para empezar, el argumento tiene alguna idea original, pero falla estrepitosamente en la ejecución. La trama no aporta nada, ni despierta ningún interés al espectador. Podrían haberle sacado muchísima miga a la historia de cómo surge el ente, pero lo mencionan todo de pasada consiguiendo que ni te metas en la historia, ni empatices con los personajes. Los acontecimientos que se van sucediendo son forzados  entre susto y susto, y aunque la atmósfera creada consiga que des más de un respingo en tu asiento, no consigue evitar el desastre al que ya sabemos está avocado el film desde el minuto quince de metraje.

En cuanto a los personajes, nada destacable: el típico niño asustadizo de peli de terror que le persigue un ente demoníaco -la interpretación más pasable-, una María Bello totalmente desubicada, sobreactuada y poco creíble en el papel de la matriarca de esta familia de lo más disfuncional, y la hermana guay que intentará salvarlos a todos de aquello que les persigue.

Por todo esto, te recomiendo que no veas esta película; si acaso échale un ojo al tráiler, que es una colección de los únicos momentos que merecen la pena del film.