mr-robotHace unos días llegaba a su fin la segunda temporada de una de las series revelación del año pasado, Mr. Robot. Su éxito se materializó con la nominación a tres Premios Emmy, uno de los cuales recayó en su protagonista, Rami Malek, en una de las categorías más disputadas. El actor estadounidense de origen egipcio se antepuso ante pesos pesados de la talla de Kevin Spacey (House of Cards). Con un episodio piloto espectacular, la primera temporada de esta ficción recibió críticas bastante positivas y con esta premisa, la continuación ha tenido las expectativas muy altas, pero ¿las ha cumplido?

Antes de nada, recapitulemos. Cabe recordar que Mr. Robot nos presenta a Elliot, un antihéroe de doble vida. Por la mañana es un empleado en una empresa de ciberseguridad con ciertas dificultades sociales, mientras que por la noche se convierte en un hacker con ganas de salvar el mundo. Esta ambición le llevará a introducirse en una peligrosa conspiración. Durante la primera temporada de la serie se nos introduce en los principios que se basará esta: caos, capitalismo, globalización. La inestabilidad psicológica del protagonista marcará su interrelación con el entorno y los demás personajes.

Ya se ha dicho que Mr. Robot es la primera serie sobre hackers que gusta a los hacker, sin embargo, y pese a un sinfín de conceptos técnicos entre los que los más novatos en el tema correrán el riesgo de perderse, la serie creada por Sam Esmail ofrece mucho más.

¿Dejarse utilizar?

Mr. Robot - Season 1La singularidad de Mr. Robot recae en su capacidad de jugar con nosotros (el espectador), perdiendo nuestra ventaja respecto al protagonista. Se nos obligará a caminar de la mano de Elliot igual o más perdido que él, siendo un elemento más en el puzzle que va tomando forma lentamente y del que nunca tendremos la certeza de tener una imagen clara. Todo esto se materializará en una original dirección y montaje que se salen de lo preestablecido, sumado a unos giros de guion que nos harán perder la percepción de la realidad como si estuviésemos bajo los efectos de las mismas drogas que toma Elliot, o como si estuviésemos perdidos en la misma locura de la que intenta salir él.

Es posible notar que este thriller psicológico se pierde demasiado en los monólogos de su protagonista, pareciendo a veces un poco cargante y pretenciosa lo que acusará a una falta de ritmo y puede hacernos perder la atención. Quizá sea eso lo que pretenden sus creadores, llenarnos la cabeza de frases que nos nublen los sentidos para, finalmente, darnos una dosis de realidad que nos sorprenda. Hay que darle tiempo, Mr. Robot se cuece a fuego lento.

Siguiendo el ejemplo de la primera temporada, la continuación de la serie hace más hincapié en su lado más bizarro, aumenta su locura, lo que enganchará a un más a aquellos que sean adictos a su peculiaridad. Por otra parte, tiene el desprecio asegurado de aquellos que no estén dispuestos a ser utilizados como un elemento más del juego que plantea, lo que hará que pierda parte de su público la tercera temporada ya confirmada para 2017. No obstante, lo que nos quedamos, nos seguiremos dejando estimular por la locura y la incertidumbre que tan envenenadamente se nos ofrece, por la particularidad de sus personajes y por renacimiento interpretativo que ha vivido Christian Slater. Mr. Robot es una revolución que ha venido para quedarse.